Hasta que el aterrizaje me traiga para encontrar…
Que no soy el hombre que ellos creen en casa,
Tócate los cojones. Tú, la chica que me gusta, metida en mi cama, hablando conmigo, preguntándome ¿Qué quién me gusta? Con dos cojones si señor. Yo, que no paro de mirarte los labios de las ganas que te tengo, que no paran de írseme los ojos a tu escote, y que me muero de ganas de morderte los hombros. Me preguntas ¿Quién te gusta? Eso no es lo peor, donde va a parar, si fuese eso nada más... Tú amiga, me preguntas si es tú amiga. Entonces es cuando te gasto una broma que yo sé que no es una broma: Si me besas te lo digo. Y me respondes no seas cerdo que te gusta otra.
Hay es cuando yo me pregunto si eres tan tonta como para no saber que eres tú o eres tan lista como para reírte de mí en mi puta cara. Dame un abrazo porque la tía que me gusta no le voy a gustar. Y tú me das el abrazo y me animas, me dices lo guapo que soy, lo simpático, lo inteligente que soy, lo genial y maravilloso que soy para tu amiga. Tú amiga... Tú amiga no, tú. Y empiezas a comentarme que tú amiga es: guapa, dulce, simpática, que haría muy buena pareja conmigo, que no sabes como ayudarme a que eso funcione y yo pienso que tu amiga está muy buena si, cierto, pero no es ella, que si me la pones en bandeja de plata, me la follo, pero a mí quien me gusta eres tú. ¡Tú! No tú amiga. Y te acuerdas después de vendérmela que tú amiga tiene novio. Vaya por Dios que desastre, entonces para que no me quede solo tendrías que quedarte tú conmigo. ¿No crees?
Pero no funciona y seguimos hablando de chorradas mientras yo pienso que me muero de ganas de comerte la boca y tirarme encima de ti en la cama y tú me dices que mi cama es muy cómoda. ¿Quieres un masaje?
Quiero empezar ya con la parte videoblogera del blog. Llevo un año, sí, un año y un poco más actualizando dos días en semanas con cosas que han sucedido en mi cama, y tengo ciento y pico historias preparadas para grabar en cámara y otro puñado de cosas que me gustaría grabar. Es más me gustaría incluso empezar con un videoclip que pensé cuando estaba enfermo hace unas semanas tirado en la cama como un perro malo. Pero malo, malo. Así que bien, personas de cerca de Córdoba que quieran participar o colaborar de cualquier forma conmigo y con mi videoblog. Pues podéis dejadme un comentario o escribirme a: historiasdeunacama@hotmail.es ¿Que qué necesito? Pues vamos allá:
PD: Si no encuentro trabajo pronto, la cosa podrá complicarse porque seguiré queriendo hacer esto, pero no tendré internet en casa así que es probable que hasta necesite:
5. Alguien con internet en casa para subir los videos que grabe.
Me gustaría subir al menos (de mínimo) uno por mes, a ver si podemos hacerlo posible.
Ella es la chica más especial de todos los tiempos. La única, la inimaginable, la inigualable, la perfección, sencillamente la mejor, nunca, jamás, en la historia de todo el universo conocido conoceré a una chica mejor que ella. ¡Nunca! Lo siento por todas aquellas que creen que son especiales, podéis ser muy especiales, geniales, increíbles, fabulosas, pero nunca lo seréis tanto como ella.
¿Cómo no amarla? ¿Cómo no desearla? ¿Cómo no querer morir por ella? ¿Y cómo no vivir y ser feliz, sabiendo que ella existe y que a menudo, sonríe?
Ha pasado por mi cama, al menos de momento una única vez. No fue perfecto, pero para mí siempre será el mejor (aunque los tenga mejores) porque fue con ella.
Guardo en un cajón una foto suya y varios regalos, cuando estoy triste la miro y me siento algo mejor porque ella existe, y no quiero ni necesito que me quiera, me basta con saber que existe, que esta bien, nunca hemos sido pareja, ni lo seremos, por mucho que la ame, porque ella es como un amor platónico. La chica perfecta. Y por nada del mundo permitiría que la imagen que tengo de ella se rompiera, por eso no podría salir con ella y ella me quiere muchísimo como amigo.
Otro día seguiré hablando de ella, cuando lo necesite, porque a veces me siento mal y pensar en ella me hace sentir mejor. Feliz. Si le pasara algo me moriría.
Cuando me siento solo, o al final del camino, cuando noto que ya no hay vuelta atrás, que todo esta mal, cuando observo el mundo y sus catástrofes, y a las personas y sus defectos, y todo lo horrible que hay cuando miro mi propio sufrimiento, y en todas esas veces que en mi garganta siento que me atraganto en mierda y quiero morirme. Cuando esos duros y crueles momentos llegan, no se como lo hace, pero siempre ¡Siempre! aparece cuando quiero morirme; ella me ofrece su mano, yo la beso y su existencia me hace seguir.
El Doctor Who es una serie que me encanta, tanto que en menos de dos semanas me he visto dos temporadas y unos ocho capítulos y antes de acostarme esta noche serán dos temporadas y nueve capítulos, y eso solo de la serie actual, de la anterior, la primera, la de 1963 me he visto ya tres capítulos. Y los que me quedan... La primera vez que la vi pensé: Todo esto es increíble y también dudaba entre si lo que estaba viendo era una genialidad brillante o una gran estupidez absurda.
Os la recomiendo, porque, parece que no... pero es sobretodo impactante y tremendamente realista. ¿Realista? Preguntareis los que la conozcáis, sí, así es: realista.
Es cierto alienígenas y ciencia ficción y viajes en el tiempo y un espacio inmenso dentro de un espacio muy pequeño y todo eso, pero lo que cuenta es el mensaje, el otro día soñé que era El Doctor. Tal vez viaje en el tiempo y cuente lo que soñé pero lo mejor está en que me sentí como él cuando amanecí, fue una extraña comparación la que tuvo lugar en mi mente...
Definitivamente tengo que viajar atrás en el tiempo, recomendaros que veáis la serie para que entendáis porque yo también he sido el Doctor Who. Mi cabina, la TARDIS, es mi habitación, mi mente es el corazón de la TARDIS, y yo era el doctor. Al igual que el Doctor soy el último de mi especie, y me siento solo a menudo y viajo a todos los mundos increíblemente diferentes y distintos, que son, en el fondo: iguales. Así como lo es en la realidad cada una de las personas con las que me cruzo cuando salgo de la TARDIS y en la TARDIS he viajado con muchas compañeras, están Rose, Marta, Susan... Aunque en mi vida tenían otros nombres. Todas ellas diferentes e incluso yo mismo cada vez que me sentía morir era un Doctor diferente, como en la serie. He visto al igual que él lo peor y lo mejor de la raza humana, me he enfrentado a parásitos y visto amaneceres increíbles y he tenido que resolver todos mis problemas con ingenio y al igual que él, echo de menos a la última viajera que tuve en la TARDIS y sé que la siguiente no podrá sustituirla y ni siquiera intento que la sustituya, sencillamente necesito una compañera porque al final del día, después de cada viaje, lo que todos necesitamos es una mano, una mano a la que estrechar, y saber que puedes confiar en esa persona.
Una vez más he vuelto a enamorarme como todos los días...
Casi me doy rabia a mí mismo, coraje, ira... Sí, porque estoy completamente enamorado de la idea del amor y cada día me enamoro de 3 o 4 veces al día, de mentira por supuesto pero me enamoro, me imagino un romance que empieza y nunca termina. Algo eterno, de verdad, amor de verdad. Amor, amor. Ese amor infinito que las personas envidian hasta la muerte pensando que es imposible que sea real. Pues ese y he puesto mil por poner algún número, estoy convencido de que me he enamorado aun más veces:
1633 historias de amor de todo tipo, mas de las que podáis imaginar. Yo me las imaginaba en mi mente y ahora las recordaba, son más de las que recuerdo y de las que recordaré nunca. Pero casi siempre me imaginaba casándome, teniendo hijos y esas cosas que hacen que Ted Mosby necesite contar como conoció a la madre de sus hijos.
Y pienso, porque otra vez vuelven a pasarse por mi mente historias caducas de amor que nunca fueron ni serán. Pero...
Ese día yo no estaba en mi cama, yo estaba en la escuela y había dejado a mi ornitorrinco durmiendo después de una larga, larga noche. No tenía ganas de estar en clase y bueno, me fui de clase, pensaba vaguear por ahí tirado cuando sonó el teléfono.
“Tu ventana me ha golpeado en la cabeza con el pico y no paro de sangrar, ¿tienes algo que pueda echarme? Mercromina o algo...”
Se acabó el vaguear en ese momento empecé a correr deprisa de camino a mi casa, ains... mi pobre ornitorrinca que golpe se dio...
Como dice la canción de GN3: “el único animal mamífero con pico, vive en el agua y pone huevos, y hay que viajar a Australia para conocerlo”
Una chica hace tiempo fue mi ornitorrinco, fue una de esas relaciones que no puedes bautizar de ninguna forma, porque tiene muchos aspectos distintos y como era algo raro lo que había entre nosotros, decidimos entre besos que seríamos ornitorrincos. Es y será siempre para mí una chica muy especial, prácticamente hemos pasado todo el tiempo que ha durado el curso pasado juntos y nos conocimos por casualidad, no esperéis que valla a contar detalles morbosos sobre nuestra especial relación, no lo haré.
Solo quiero contar lo más importante de todo, quiero contar que si no fuera por ella yo me habría vuelto loco, quiero contar que hubiera deseado suicidarme quinientas veces al día si ella no hubiese estado ahí, ha sido increíble y especial todo el tiempo que pasé con mi ornitorrinco, estuvo ahí y tengo que agradecérselo.
Me dijo una chica una vez: Podrías hacer más.
Y pensé, eso: es Verdad. Una verdad tan relativa y reciproca que como verdad absoluta no tiene valor. Porque todos siempre podemos hacer más, mucho más y más, siempre más.
Y pensé que cuando exiges más, a alguien, podrías no hacerlo y exigirte más a ti mismo.
Es lo bonito del amor, del amor de verdad, que no exiges más, no lo exiges porque lo esperas expectante y con fe porque solo quieres que te quieran tal cual, solo porque conocen como eres y esperas que den más y más por ti sin pedirlo y tú piensas siempre que estás dispuesto a dar más y más.
Y si dejáramos de pensar los eternos enamorados de la nada, en el amor y en la idea extinta del amor y de las llamas perdidas y aplicáramos a la vida real los conocimientos adquiridos en el mundo del amor. El mundo sería mucho mejor.
Sigo viviendo en mi casa, sigo SOLO, sigo en pocas palabras como siempre, las cosas cambian a mi alrededor, pero yo, solo crezco, y todo esta... como siempre.
Surgieron muchos proyectos, un trabajo (que más que trabajo parecía una estafa) una ilusión, un puñado de chicas, guapas, lindas, bonitas, listas, tontas, curiosas, felices, mentirosas y sinceras de todo tipo, algunas me proporcionaron noches especiales, algunas subieron mi ego, otras me hicieron sentir asco por mí mismo, y otras que sintiera asco hacia ellas.
Mis 24 años empezaron de forma triste aunque muchas mujeres alegraron mi existencia y la verdad es que no puedo quejarme, suspendí segundo de interpretación, porque no tenía ganas, empecé completamente desmotivado, y solo hice lo que de verdad quería hacer. Teatro. Por lo que solo aprobé al final del curso Interpretación, Dramaturgia. No quiero que nadie se sienta ofendido pero todo lo demás es morralla que sobra. Otras asignaturas las aprobé después en recuperación, ahora me toca acabarlo esté año.
Estuve a punto de conseguir un trabajo genial, como monitor de un grupo de teatro de instituto. Normalmente no me alegraría de trabajar en un Instituto pero conocí a finales del curso a los chicos del grupo de teatro, yo les dirigí Lisistrata, gracias a mí salvaron la obra de una pésima y.... (Otras palabras ofensivas que omito) directora teatral muy inútil. A la cual sustituí la montamos entera en menos de dos semanas y la junta directiva, ha decidido que no me van a llamara mí porque podrían llamar a alguien con Titulo... IMBECILES. Bueno, echare de menos a mis niños.
Y mi vida, ahora que tengo 25 no ha cambiado nada.
A veces alguien lee mi blog y me dice: Oye, yo quiero salir en una entrada, mi respuesta es poco original ya que casi siempre es la misma, para eso tienes que venir a mi cama.
Los más listos me responden bueno también puedes pensar en mí cuando estés en tu cama y hablar de mí, yo insisto en que tiene que venir a mi cama. Y después recuerdo una canción que dice: Si tienes un hondo penal, piensa en mí. Si tienes ganas de llorar, piensa en mí...
Pero en serio no creéis que sería raro meterme en mi cama a pensar en ti (en quien me lo ha pedido) para poder hablar de ti en mí blog. A principios de Junio recuerdo una chica que quería aparecer en Historias de una cama ¿y que hizo? Ceder (en realidad porque le insistí mucho y me hacía ilusión) y dejarse hacer un ¡COMO IRIS PROCLONIO!
Me gustaría concretar por ejemplo, Zero el hipi de cosmopoética, no se metió en mi cama, pero me impacto tanto que por la noche todavía seguía pensando en él. Y esta entrada está escrita porque aun pienso en lo extraño que es que te pidan que: piensa en mí, para hablar de ti en mí blog. Cuando tu y yo no tenemos ningún tipo de historia en mi cama.
No obstante, espero que todos los que me lean esta noche piensen en mi, porque hoy cumplo el cuarto de siglo.
Me duele la cabeza, estoy en mi cama con un dolor de cabeza enorme, pero no me importa, ¿Qué porque me duele? porque hoy ha muerto Francisco Alegre. Murió el lunes 25 a las 01:00.
http://www.youtube.com/watch?v=RD8qcG_IoYU
Estamos en Fraigburg (no sé si lo he escrito bien, es la Alemania del juego de rol, 7º Mar) tras una batalla de cinco hombres contra una avanzadilla del ejercito de Posën de 200, Francisco Alegre el gran torero Castellano, quedó bastante malherido. Al día siguiente todo el ejercito de Posën estaban ante las puertas de la ciudad que queríamos proteger y cuando los amigos de Francisco, Gunter e Iñigo, dispararon a la cara de Posën delante de su ejercito iban morir, entonces de la nada apareció Francisco golpeando aun grupo de soldados, tumbándolos y saltando sobre uno de los cañones del ejercito de Posën, al grito de: ¡¡Posën, me juego la vida de mis amigos y la ciudad de Fraigburg en un duelo contigo!!
Acepto, sus amigos quedaron dentro de la ciudad a salvo, mientras el muy maltrecho se tomo unas drogas para aguantar mejor durante el combate e influido por una magia Avalonesa su cuerpo se tiño de verde y sus ojos se volvieron verdes, su piel se volvió verde y su furia era inigualable, mientras recibía los golpes de Posën, Francisco tiro su espada al suelo y se abalanzo contra ella y a puñetazos con las manos desnudas le destrozaba la cara, después se agarro y de un bocado le arranco el labio. Posën estaba siendo destrozada por la furia de los puños de Francisco, pero decidió acabar con todo de un gran espadazo y el metal de su espada le tumbo definitivamente. Cayendo de rodillas, para siempre, ante aquella general, la más poderosa de toda Eisen. Pero mientras aquel combate se llevaba acabo, sus amigos no se quedaron de brazos cruzados y lo siguiente que vio aquella zorra fueron los cañones de un barco dirigiéndose hacia su cara.
Francisco Alegre siempre te recordaremos. Descanse en paz.
¿Qué porque viene a cuento mi personaje de rol en historias de una cama? Pues porque me dolía la cabeza de no poder parar de pensar en su apoteósica muerte.
http://www.youtube.com/watch?v=SHUX5P4VyIk