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miércoles, 2 de enero de 2013

Tiempo Muerto



Uva, uva, uva, uva, uva, uva, uva, uva, uva, uva, uva, uva.

2013-01-01

Otro año más no he pedido deseo de año nuevo, por que la verdad no hay miedo más profundo en mí que la muerte, es cierto, y pedir como deseo de año nuevo: No morir nunca. Es tonto. Claro que yo soy un tonto. Muy tonto. Conozco personas sublimemente estúpidas, obviamente no lo soy tanto como esas personas, pero si que lo soy y mucho.

Y así entra el 2000... Trece. Bonito numero. Copa de Champán, felicitaciones, ir en coche a mi casa. Fiesta en mi casa. Fiesta que como todos los años no deja de ser una reunión de amigos y no hacemos nada nuevo o especial. Aunque si que hicimos algo especial, por la ventana vimos un OVNI. Pasamos miedo durante un segundo pensando que podía ser un meteorito destructor de mundos. No le hubiéramos perdonado a los mayas que tuvieran razón. Jugamos a rol de paletos. Y en cuanto se fueron los primeros que llegaron, deje a todo el mundo hablando/festejando en el salón y me fui a la cama.

Mi gato se acurruco a mi lado. Escuchaba partes de la conversación desde la pared.

Concretamente las frases:
1-     ¿Así que Luz Marina es lilith?
2-     En Polonia se folla muchísimo.
3-     Lo exótico es siempre lo que triunfa.

Entonces comienza el año y no solo el año...

Comienzo sin saberlo el sueño...

Rocket man de fondo. Está canción se ha convertido en parte mí.

Y creo que transcurrirá mucho, mucho tiempo,
Hasta que el aterrizaje me traiga para encontrar…
Que no soy el hombre que ellos creen en casa,


Me imaginaba en esa nave, oscura, en ese OVNI, pero era irrelevante. El espacio enorme ahí fuera. Y yo sigo sin saber quien soy, que quiero. Ni donde estoy. Pero esa nave sigue siendo el mismo lugar de siempre.

Al despertar hay cosas que me callo y no cuento en la entrada, pero que están ahí esperando atentas el qué sucederá el próximo domingo. Y una vocecilla en mi cabeza profunda y escondida grita desde lo lejos: Lo que tú quieras que pase.

Pero yo no sé que he querido, ni que quiero. Siempre me he dejado llevar. 2013, el propósito de HQPTPC es: Fortaleza, energía y éxito.

El éxito a mi personalmente sé que me importa un carajo. Pero copiaré su idea, tal vez necesite energía. Tal vez me falte Fortaleza.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Ese miedo atroz antes de morir



Me da miedo la muerte y mucho.

Me aterra la idea de desaparecer completamente de la existencia, ayer no pasó nada que me hiciera creer que me quedaba poco tiempo de vida, pero temía por mi vida, el tiempo me pareció vertiginosamente veloz. También me da miedo la velocidad.

Hace 7 años que comencé a vivir solo. Y ya habían pasado 7 años, y ahí estaba yo, en mi cama, viejo, apunto de morir, casi llorando, mientras me repetía a mí mismo que no quería morir. No quiero morir. No quiero...

Pero es tan irrelevante lo que uno quiera a veces. Y entonces empecé a recordar a las personas que he conocido que están muertas. ¿Son o no son? Y yo. ¿Qué seré?

No sé si quiero descubrir ese temido momento de la vejez, en el que uno comprende que es viejo del todo, que ha llegado su momento y está preparado para morir. Y después...

Nada.

sábado, 4 de agosto de 2012

Noche de miedo


Esos molestos seres sobrenaturales que no te dejan dormir por las noches, que hacen que dudes de tus creencias de tu fe. Esos seres que aparecen en la sombras. La cara escondida detrás del reflejo del espejo que no para de observarte, esas voces que susurran: “ya ha llegado, parece que duerme. Pero esta pendiente de nosotros.”

Como sabéis vivo solo. Paseas con amigos hablas con ellos de todos los sucesos paranormales que conoces y esa noche duermes con miedo sin nada a lo que temer, detrás de cada sombra sabes que hay algo. Pero lo que sé que pasará hoy es probablemente mucho más aterrador, tal vez me equivoque... vamos a jugar a rol, tal vez también hagamos la Guija en mi dormitorio...

miércoles, 25 de julio de 2012

Maldita memoria la mía


Soy absurdo y patético y maldita memoria que tengo. Y aparte de eso quiero lavarme la cara.

Pues es que ya estoy aburrido de tener que releer mi blog para recordar que anécdotas he contado y cuales no, además todo lo que escribo se parece tanto, ahí algunas entradas que brillan, son originales y divertidas, algunas cuentan algo tan interesante que da igual como sea contado, pero no tengo riqueza literaria por mucho que me guste escribir. He perdido la cuenta de la veces que he usado la frase: “No sé si les habrá pasado a ustedes” “A veces...” “Es posible quizás que tal vez” “Eso lo descubriréis en la próxima entrada de mi blog”...

He hablado tanto de nuevas formas que siento que ahora soy yo mismo el que resbala hacia la rutina... Maldito Treplev.

Quiero escribir mejor, o al menos hacerlo menos mal. Si se os ocurre algo siempre podéis ayudarme.

miércoles, 11 de julio de 2012

Paranoico



Tal vez sea porque a lo largo de estos últimos años he acabado compartiendo cama con muchas mujeres comprometidas. Quizás es porque en mis relaciones anteriores siempre he sido yo el padre Bambi. Es probable que hayan influido un poco esas conversaciones que he tenido con algunas chicas, que se justificaban de haber sido infieles diciendo: “cuando una mujer pone los cuernos está bien, porque si lo han hecho, es porque ven que hay problemas, en cambio los hombres ponen los cuernos porque quieren follar”. Es factible pensar que cuando he escuchado a una estúpida preguntar: “¿pero porqué besar a alguien de tu mismo sexo también son cuernos?” me haya tocado un poco los huevos. No sé si serán paranoias mías o que todo sea un cúmulo de todas esas pequeñas cosas, de esas cosas y de saber que cuando a un hombre le apetece mucho follar, o que cuando un hombre se obsesiona o se enchocha, los argumentos capitalistas de la “propiedad” espiritual del sexo adheridos al amor por llamarlo de alguna forma, (no pretendo ser machista) pasan ajenos al cazador de ganado que consciente o inconscientemente genera venados astados en los mansos machos tranquilotes y huevotes.

Es decir, en palabras más sencillas, que estoy tan acostumbrado a ver mujeres poniendo los cuernos por que sí, ya sea por estupidez, porque “hay problemas” o por que yo que sé que nueva y estúpida excusa feminista se les habrá ocurrido esta vez o porque total: es un hombre, a quien le van a poner los cuernos es a un hombre y seguramente, si no lo ha hecho ya lo hará algún día porque somos unos cerdos...

He vuelto a divagar. Lo que quiero decir es que estoy tan acostumbrado a ver mujeres infieles y a ver a tíos persiguiendo mujeres “ocupadas” que yo, me estoy volviendo paranoico, porque ahora veo a un chico mirando a mi chica y entiendo el significado de la palabra celos.

miércoles, 4 de julio de 2012

Celos


Los celos son miedos, miedo a perder a alguien con quien has establecido un vínculo especial en el que existe un contrato verbal no firmado pero concluyente en el que ambas partes se han prometido fidelidad. Yo nunca había sido celoso, hasta que me volví paranoico. Haber acumulado tantas historias de cama, me han hecho vivir algunas cosas relativamente chungas. Como por ejemplo: Estar follando con la amante del novio de mi ex. Y descubrir así que no me ha echado de menos en ningún momento.

Pero eso la verdad no me importa, lo que me importa es que recuerdo ese momento y recuerdo los momentos en los que he estado follando con mujeres casadas, ennoviadas, enrolladas, enetcéterada, etcétera...

Y a veces esos pensamientos se mezclan con ese sentimiento de echarte de menos y tengo tanto vértigo en ese momento. Tanto miedo. Miedo, porque cuando encuentras a alguien con quien has establecido un vinculo especial en el que existe un contrato verbal no firmado pero concluyente en el que ambas partes se han prometido fidelidad no quieres perder a esa persona.

Y tienes miedo de que algo o alguien lo robe de tu vida.

miércoles, 27 de junio de 2012

A luchar me dijeron


Me aconsejaron que debiera luchar por “esa chica” que me gusta. Esa chica que me gusta...

Y yo respondí: que yo ya había luchado. He luchado por lo que he querido, por lo que han querido otros y hasta por causas perdidas. Hasta he luchado por luchar y he luchado sin ganas. He luchado hasta contra cosas que no sabía ni que se podían luchar, he luchado por algunas cosas lo que no están en los escritos, a veces no me he rendido nunca y otras me he rendido muy fácilmente, sí, pero ahora mismo me siento tan cansado que desde luego no me voy a poner a luchar por nadie a quien no vea con ganas de luchar conmigo.

Faltaría más, ponerme a luchar por alguien que no lucharía por mí. Si me pongo hacer eso, lo haré solo por alimentar mi ego y eso no sería amor. No sé que sería, pero si es algún tipo de amor, sería amor a mi mismo, a demostrarme lo mucho que soy capaz de luchar. Y yo peso 60 kilos, como luchador soy un peso pluma. Luchar por alguien es como ir a una manifestación, tú te piensas que sirve para algo y das muchas voces, pero al final no te hacen caso y a los que te hicieron caso, les das pena.

miércoles, 6 de junio de 2012

From Irland

Actualizando desde Irlanda. Esta entrada no tiene nada de especial salvo el hecho de que la escribí y la programe desde Irlanda.

Me da miedo volver a España, me dan miedo los aviones, bueno más bien ¡PÁNICO! Si tuviera dinero me cogia un barco a Londres y desde allí el canal para Francia y desde allí el tren. Toda una aventura si tuviera dinero.

Lamentablemente... soy pobre.

Tengo miedo, no quiero volver a coger el avión, no importa me abrazaré al asiento cerraré los ojos, morderé la almohadilla que te dejan en el avión y soplaré dentro de una bolsa para sentirme drogado durante el viaje.

En cualquier caso, tendré pesadillas con el avión, ya tube una antes de venir imagino que tendré otras despues de llegar...

Proximamente: La pesadilla del avión.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Cuando niño

Flasback: Tendría 6 o 7 años, estaba con la familia y yo que nunca quería montarme en los cacharritos, ese día me convencieron. Me daban miedo, el corazón se me iba a salir por la boca. No recuerdo cual era el cacharrito en concreto, tenía pánico. Sí soy una puta marica cobarde, lloré y tenía ganas de vomitar.

Odio la feria: Enserio son cacharritos que se montan y desmontan 1 vez cada dos semanas colocar un tornillo mal y la velocidad te lanzaría volando y te destrozarías hecho pizza contra el suelo. Además eso esta lleno de gente, no sé... no me inspira nada de confianza, además esta lleno de gentuza.

Desde mi habitación se escuchaba el ruido de la feria, y no me gustaba nada.

sábado, 5 de mayo de 2012

La Feria

Tumbado en mi cama antes de dormir, escucho ruido que viene de la calle, concretamente de la feria. La feria de Córdoba.

Hay como un Kilómetro de distancia desde la feria a mi casa y aun así, si quiero, puedo escuchar perfectamente el ruido de la feria, nunca me ha gustado la feria y entonces, con ese ruido: Flasbacks, casi como si estuviera allí, en la feria. Hace 6 años.

Eran las 2 o las 3 de la madrugada, (como dice Ted Mosby nada bueno pasa nunca después de las 2) caminaba por la feria, con mi novia de entonces al lado, la notaba rara desde hacía un tiempo. No debí de haber insistido tanto en saber que le pasaba aquel día, al final me lo dijo, quería dejarlo. Reflexión interior: Ella es lo que más importa en esta vida si eso quiere... Acto seguido dije: “Vale, bueno, si lo prefieres... ”

Ese día camine por la calle hasta las 6 de la mañana, llegué a mi casa a las 8, me tumbe, intente dormir, a las 9 conseguí dar la primera cabezada. A las 9:10 no podía seguir durmiendo. Fui a la puerta de su bloque y me senté en un banco cercano, sabía que no iba a aparecer y me quede hasta las 2 allí sentado, recordando. A las 3 la llamé, estaba dormida, yo la desperté. Creo recordar que me dijo que se acostó sobre las 5 y tenía muchísimo sueño...

Odio la feria. No me gusta el ruido de las casetas, los borrachos, ni la gentuza, el día que esa chica me dejo llevaba 3 años sin pisar la puta feria. Todos los días hay una puñalada o 7 peleas en la feria, está todo lleno de tierra o de vomito o de mierda de caballo o de las tres cosas juntas. Y los cacharritos me dan miedo.

sábado, 28 de abril de 2012

La entrada que da miedo subir

Escribí una entrada hablando de una chica que no me gusta especialmente y que es una paranoica, seguramente ahora todas las paranoicas que se han metido conmigo en mi cama se estarán preguntando: ¿Seré yo? Me da miedo subir la entrada porque no hablo especialmente bien de ella y tampoco quiero que nadie sepa que: aunque no pasó nada, no me gustaría volver a repetir aquel mamoneo, de hecho no me apetece ni verla. Hasta tal punto es así que hasta me daría vergüenza que la gente supiese que aunque no me he acostado con ella, se enterase de que ha estado en mi cama.

¿Que por qué me da miedo esa entrada? porque cojones, si no quiero que nadie se enteré de quien es y es probable que debido a lo paranoica que sea me deje un comentario diciendo algo como ¿Fui yo? Y pensaréis no hay nadie tan tonto, os equivocáis. Ella sí es así de tonta, así y más, y no solo ella hay montón de tontas más, pero es probable que piense dejar un comentario anónimo y firme con su nombre o algo así. O que diga cualquier gilichorrada estúpida. O aunque deje un mensaje anónimo ella demuestre su estupidez y vosotros, aunque no sepáis quien es descubráis su latente estupidez de la que hablo pero que al verse, dará más vergüenza ajena hacia mi persona.

Que sepáis que me avergüenzo de haberme metido en la cama con una chica, no me da vergüenza, eso nos ha pasado a todos. Lo que me avergonzaría sería que esa chica descubriese quien es. Además yo creo que sigue mi blog. No lo sé a ciencia cierta, así que todas las que sois unas paranoicas y seguís mi blog, sabed que si sé que seguís mi blog y yo sé que lo seguís, no sois vosotras. Así que no comentéis para preguntar nada. Mira paranoica si te estás haciendo preguntas a ti misma como imagino que estarás haciendo, mándame un mail a mi Hotmail. El mail de mi blog y no dejes nada por aquí, porque no me gusta borrar comentarios. Por eso me da miedo subir esa entrada, porque vaya que por los detalles, ella sepa que es ella. Es más, me da miedo hasta subir esta entrada...

Cojones, ahora el paranoico soy yo. Por favor no comentéis aquí que me voy a volver loco.

miércoles, 25 de abril de 2012

Saber que vas a morir

Que miedo da pensar en la muerte sabiendo que vas a morir, cuando no estas deprimido, a veces pienso en ello tiene que ser como dormir pero sin despertar nunca. Que miedo más atroz. Y lo aterrador que tiene que ser saber cuando vas a morir. Yo me voy a ir de viaje a Irlanda, voy a coger un vuelo. Me dan miedo los aviones además me da la sensación de que voy a morir en ese primer avión que voy a coger. Es el medio de transporte más seguro, casi nunca pasa nada, pero si pasa es el medio de transporte en el que seguro que vas a morir. ¿Qué vas hacer, saltar cuando el avión esté a dos metros del suelo para no matarte? Desde esa altura te matas seguro, si la gente se mata tropezándose en un bordillo y desde cuatro pisos de altura, no se va matar cuando un avión caiga en picado contra el suelo o contra el agua. Y a mí eso me da mucho miedo. Me da miedo morirme, muchísimo porque no sé que pasará. Además a día de hoy aun no he podido besar a nadie a quien quiera desde que hice ese propósito de año nuevo y no quiero morirme después de tres meses sin besar a nadie. De todas formas a veces pienso que casi mejor así ¿Dónde voy a encontrar a alguien a quien quiera para cumplir mi propósito? Da igual.

¿Pero y si muero? Si también puedo morir cruzando la carretera sin mirar, pero eso no me da tanto miedo, me he acostumbrado a vivir cruzando carreteras en cambio nunca me he montado en un avión, hasta hoy. Y si eso se cae, estás muerto.

De todas formas las entradas están programadas es probable que después de morirme las entradas sigan subiéndose solas durante un mes o dos... Y después la nada más absoluta, ninguna entrada más, ningún amanecer, hasta que me caduque el blog o cierren blogspot. Nadie se acordará de mí cuando este muerto, bueno sí, mis amigos de vez en cuando y mi familia. Pero después de ellos nadie. Hay gente que le preocupa que no le recuerden cuando mueran a mí me da igual, a mi lo que me jode es morirme.

Bueno por si acaso tendré que escribir una carta de despedida, por si me muero, una carta para todos o para cada uno. Por si acaso, que no me voy a matar en el avión pero tengo miedo y pienso y por si acaso haberme despedido.

El avión sale el día 27, ya tengo el corazón en los huevos y los huevos de corbata.

sábado, 31 de marzo de 2012

¿Qué quién me gusta?

Tócate los cojones. Tú, la chica que me gusta, metida en mi cama, hablando conmigo, preguntándome ¿Qué quién me gusta? Con dos cojones si señor. Yo, que no paro de mirarte los labios de las ganas que te tengo, que no paran de írseme los ojos a tu escote, y que me muero de ganas de morderte los hombros. Me preguntas ¿Quién te gusta? Eso no es lo peor, donde va a parar, si fuese eso nada más... Tú amiga, me preguntas si es tú amiga. Entonces es cuando te gasto una broma que yo sé que no es una broma: Si me besas te lo digo. Y me respondes no seas cerdo que te gusta otra.

Hay es cuando yo me pregunto si eres tan tonta como para no saber que eres tú o eres tan lista como para reírte de mí en mi puta cara. Dame un abrazo porque la tía que me gusta no le voy a gustar. Y tú me das el abrazo y me animas, me dices lo guapo que soy, lo simpático, lo inteligente que soy, lo genial y maravilloso que soy para tu amiga. Tú amiga... Tú amiga no, tú. Y empiezas a comentarme que tú amiga es: guapa, dulce, simpática, que haría muy buena pareja conmigo, que no sabes como ayudarme a que eso funcione y yo pienso que tu amiga está muy buena si, cierto, pero no es ella, que si me la pones en bandeja de plata, me la follo, pero a mí quien me gusta eres tú. ¡Tú! No tú amiga. Y te acuerdas después de vendérmela que tú amiga tiene novio. Vaya por Dios que desastre, entonces para que no me quede solo tendrías que quedarte tú conmigo. ¿No crees?

Pero no funciona y seguimos hablando de chorradas mientras yo pienso que me muero de ganas de comerte la boca y tirarme encima de ti en la cama y tú me dices que mi cama es muy cómoda. ¿Quieres un masaje?

sábado, 17 de marzo de 2012

Sueños recurrentes

Cuando era pequeño recuerdo que soñaba muy a menudo una cosa que me daba pánico, de pronto veía la habitación en la que dormía desde arriba sin techo, como si estuviese por encima del techo y todo estuviese demasiado alargado y me veía a mí durmiendo. Una de las cosas que más miedo me ha dado siempre de ese sueño es que veía lo que pasaba en toda la habitación, si alguien entraba o salía, mi abuela, que tenia que pasar por mi dormitorio para ir al baño, o se colaba algún gato o algo. Lo veía todo desde lo alto como si fuese dios, pero nunca he intentado hacer algo. Otras veces, cuando crecí me di cuenta de que por momentos, podía controlar el sueño y subir más, veía la ciudad desde arriba, todo cañero, toda Córdoba, todo, desde las alturas. Llego un punto en el que podía verlo todo, el mundo entero, incluso la galaxia. Me daba, no solo vértigo, si no un miedo atroz. Sentía el miedo en la garganta, en la garganta que estaba durmiendo en la habitación, estuviese donde estuviese. Cuando empecé a vivir solo, ese sueño, seguía estando, seguía teniéndolo, solo que ahora a pesar de darme miedo podía disfrutarlo, estaba deseando siempre de volver a soñar con ese sueño. Por la emoción que me producía la seguridad que me daba el hecho de que fuese un sueño. Pero a veces no parecía un sueño. Cierro los ojos y me duermo y sueño eso y es como si mi cuerpo descansara mientras mi mente viaja. Otras veces he viajado a otras casas para ver lo que ocurría dentro, pero no soy capaz de mirar en ellas, bueno, sí que soy capaz, pero no soy capaz de ver porque mi mente imagina lo que quiera ver. Es un sueño bastante recurrente y que me da bastante miedo.

miércoles, 29 de febrero de 2012

Galletas de San Valentín

Hace muchos años estaba saliendo con una chica, se acercaba San Valentín, recuerdo que yo quería dejarla, se acercaba San Valentín. Sé que cuando quise dejarla no podía porque: se acercaba San Valentín, lo que sí le dije es que yo no quería celebrar San Valentín porque me parecía una fiesta absurda y estúpida.

Así que aceptamos el trato de: No hacernos regalos de San Valentín.

Yo quería dejarla pero no iba a hacerlo en San Valentín, ni siquiera en la semana de San Valentín. Ganaba tiempo y desperdiciaba tiempo por no verla, no sabía que hacer, sé que es de cobardes y yo entonces era un estúpido adolescente. Ella me quería tanto que no cumplió su parte del trato de no hacerme regalos. Me trajo un paquete de galletas con un montón de galletas. Riquísimas, yo que quería dejarlo y no podía hacerlo porque no tenía valor y era la semana de San Valentín, estaba feo y cuando pasó la semana de San Valentín aun me quedaban galletas, estaban riquísimas, no quería dejarla porque si no, no volvería a probar aquellas galletas de San Valentín.

Yo fui alargando el plazo para dejarla un mes, porque en realidad quería dejarla desde una semana antes de San Valentín, no tube valor, cuando tenía valor era San Valentín y no podía dejarla porque era San Valentín, y espere y después no podía hacerlo porque aun me quedaban galletas de San Valentín. Al final cuando tuve el valor de dejarla estaba tan hasta los huevos de esperar que lo que es delicadeza no tuve ninguna, la traté como una mierda. Que cabrón fui, en serio, nunca había sido tan cabrón con nadie. A veces la veo, pero ya no viene a cuento acercarme a ella por la calle y decirle: Mira lo siento, siento haber sido tan capullo e imbecil, ya no viene a cuento, pero aun me sigo cagando en los muertos de San Valentín.

sábado, 25 de febrero de 2012

Soñé que te quería, pero estabas gorda.

El otro día tuve un sueño muy raro con una chica que me gustaba mucho. Yo, soñé que la quería, que estaba enamorado de ella y estaba en mi cama pensando en ella, pero ella, no es que no me quisiera ni nada de eso, es solo que: estaba gorda.
A mí no me importaba, me daba igual, aunque soy un poquito superficial, lo cual debería hablar mi favor si la quiero aun siendo gorda, y la quería tal como era, gorda o flaca o tuerta. Pero después pensé en la cantidad de gente que le decepcionaría que yo saliese con una gorda. En serio, la sociedad es así, si yo me echase una novia gorda algunos de mis mejores amigos me dirían: “vale que te echases novia tío, todavía puedo entenderlo si la quieres... pero... ¡¿Gorda?! ¿En serio, en que estabas pensando, estabas fumado? Porque estaba gorda, yo que sé, además tu follas a menudo, no estás desesperado ¿para que te vas a echar una novia gorda?”
Conozco a uno que me dijo: “Las personas gordas me caen mal, me da igual como sean, si son gordos me caen mal, los gordos me dan asco. Si estas gordo ponte a dieta, haz deporte, lo que quieras, hay mil formas de no estar gordo, si estas gordo es porque quieres porque no te importa tu cuerpo y a mi me caen gordas las personas que no se importan a sí mismas.”
¿Tendrá razón? Sus argumentos son bastante sólidos.

Pero a mí la verdad no me importa que una persona esté gorda... bueno, gorda... no me importa que una chica esté rellenita o incluso un poquito gorda, con carne, las chichas a veces.... son sexys.
Si esta como una puta foca no me va a gustar nada, me va a dar grima, ¡que coño! Me va a dar asco.

Pero está chica en concreto, la de mi sueño, no estaba gorda de dar asco, solo estaba un poco gorda, gorda. Y la quería, la quería mucho, pero la parte de mi mente que piensa racionalmente que soy un animal social, me oprimía. Porque habría tanta gente que conozco que se sentiría decepcionada conmigo por... por: querer a una gorda.

Y aun así la quería.

Cuando me desperté, pensé: “A tomar por culo, si me gusta una gorda, me follo a esa gorda y si la quiero pues la quiero y a quien no le guste que no mire.” Eso sí, si algún amigo mío acaba liándose con una gorda le diré: “tío, que estaba gorda. ¿Estas ciego?”

Y lo que no comprendo es porque la sociedad odia tanto a los gordos...

sábado, 18 de febrero de 2012

Pájaros muertos

En una ocasión unos amigos míos decidieron limpiar mi casa para hacerme un favor, lo hicieron porque yo soy un guarro. Bueno ahora que tengo trabajo y creo que podré mantenerme y pagar a una chacha, tal vez deje de ser tan guarro...

El caso es que por aquel entonces no, así que ellos decidieron limpiarlo todo, y el avenate fue tan grande que desde mi habitación limpiaron los nidos que creían que estaban vacíos de los pájaros, rompieron los nidos con una escoba y lo quitaron, desde la cuarta planta cayeron los 5 polluelos de gorrión, no quiero ni imaginarme lo mal que lo pasarían los pájara madre al ver su casa destruida y sus cinco hijos muertos, pero los poyuelos lamentablemente no murieron en la caída, sobrevivieron, como eran pequeños y en el suelo no iba a alimentarlos la madre, esos pobres pollitos que no iban a comer lo que unos humanos monstruosos le dieran, acabaron seguramente muriendo de hambre.

Hoy sin más, me he acordado de ellos porque tengo el dormitorio inmensamente desordenado, tengo que poner una lavadora y me pregunto si es ahora la época de romper los nidos o no.

sábado, 21 de enero de 2012

Casi por última vez

Estábamos en mi cama, debajo de las mantas escondiéndonos, no sé ni cuanto tiempo hacía que esa chica y yo no estábamos entre mis sabanas, más o menos desde que se echo un novio idiota, en realidad echo de menos tener mis piernas entre las suyas. Había deseo, y nuestros labios se visitaban como vecinos que van a pedirse sal continuamente. Susurrándonos deseos a los ojos con la luz apagada, la tensión subía. Me la hubiera comido a besos, le hubiera hecho el amor, porque juntos siempre lo hemos pasado genial, podría decirse que le hubiera dado su merecido, somos amigos y nos queremos de una forma que no se puede explicar, de esa forma que se quieren las personas que no se quieren pero se quieren, no sé ni como explicarlo, como dos abuelos que se aman y están cansados de tenerse cerca, pero se quieren. Y a la vez no se quieren, pero están locos el uno por el otro contando mentiras, e insultándose, mientras juega cada uno con sus cosas y se abrazan. En resumen la quiero, pero no la quiero, que la amé con locura, en pasado, no en presente, pero sí que sé que en futuro también y a la vez no, pero sí. Qué sí, claro que sí, pero no se puede decir que sí, por eso es que no y a la vez sí. Pero no. No puedo decir que sí aunque así sea, porque es que no. O sí.

No me digáis que no lo habéis entendido, porque si es así, está bien explicado, porque ni ella ni yo lo hemos entendido aun a día de hoy. Lo qué si sabemos es que entre nosotros pasaron muchas cosas y ahí se quedaron.

Y esa noche hay estábamos besándonos en secreto, amándonos en secreto ese día, queriéndonos, como tiempo atrás, locos el uno por el otro, pero sin hacer nada. Y que consté que si no pasó nada no fue por respeto al imbécil de su novio. Si no porqué en mi cama al otro lado a espaldas de ella, había durmiendo un idiota y ambos temíamos por mi vida. Y entonces fue cuando nos besamos, casi por última vez.

sábado, 17 de diciembre de 2011

¡¡Fuego!!

En esta historia yo no estaba presenté, y mi cama vuelve a ser la protagonista de nuevo. Yo concretamente estaba calentando, preparándome físicamente para la asignatura de acrobacias cuando desde la ventana de clase a unos 3 Km. de mi casa veía llover.

¿Y...? Hace tiempo cambié la cama de sitio. Debajo de la ventana, me preocupa que se moje la cama, sí, pero más me preocupaba: el enchufe. Justo debajo de la ventana y al lado de la cama está el enchufe. Que me dejará la ventana abierta fue motivo de mi preocupación. Si el agua entra en el enchufe... si el enchufe explota, si saltan chispas a la cama que está llena de ropa y si esta empieza arder...

Todo el dormitorio en llamas y nadie allí para apagarlo.

Mira el lado bueno, me dijeron: “Como no estás allí durmiendo, si eso pasa, tú, no morirás envuelto en llamas.” Yo contesté: “Eso es cierto. Pero si no me despertase a tiempo para salvarme y muriese, no me preocuparía quedarme sin casa”

sábado, 10 de diciembre de 2011

Pero vamos a ver...

¿¡Que clase de imbécil soy!? Enamorándome tanto, todos los días, de chicas que ni conozco, ni existen, ni conoceré, ni nada de nada... Y me dicen algunos: tío, tu follas mucho....

¿Mucho? como mucho con 30 o 40 o 50 mujeres... yo que sé... pongamos 20 redondeando hacia abajo para los envidiosos que lo hayan hecho menos que yo y no quieran sentirse mal... pero es que es irrelevante el número, da igual que fueran 2 o 327. Yo no quería acostarme con 2 o con 327, yo quería a una única chica perfecta y estupenda, para siempre, sin más vuelta de hoja... y aunque hubiesen sido 500 mujeres con las que hubiera acabado en la cama serían pocas. Porque me he enamorado de, al menos, 1633 mujeres y tampoco estoy diciendo que quiera sexo con 1633 mujeres que oye, si 1633 mujeres se ofrecen a que me las folle, tendré que aceptar, por bondad social, no porque yo quiera... Pero aunque me hubiese follado a 20.000 millones de mujeres ¿Qué más da? Yo era un triste romántico enamorado de la idea del amor, que acabo siendo un cínico gracioso y ninfómano. Yo no quiero a 1633 mujeres. Yo solo quiero a una. Una para siempre. Pero no sé donde está. Así que mientras la busco, seguirán acumulándose números, historias. Y sonriamos a la vida porque algunas historias son preciosas...