miércoles, 2 de octubre de 2013
La historia del pelo.
miércoles, 2 de enero de 2013
Tiempo Muerto
Hasta que el aterrizaje me traiga para encontrar…
Que no soy el hombre que ellos creen en casa,
sábado, 8 de diciembre de 2012
Ese miedo atroz antes de morir
miércoles, 5 de diciembre de 2012
Bajada de Tensión
miércoles, 11 de julio de 2012
Paranoico
sábado, 7 de julio de 2012
Los hombres no tenemos sentimientos ni derechos a ellos
miércoles, 4 de julio de 2012
Celos
miércoles, 27 de junio de 2012
A luchar me dijeron
sábado, 16 de junio de 2012
No sé que me das.
sábado, 5 de mayo de 2012
La Feria
Tumbado en mi cama antes de dormir, escucho ruido que viene de la calle, concretamente de la feria. La feria de Córdoba.
Hay como un Kilómetro de distancia desde la feria a mi casa y aun así, si quiero, puedo escuchar perfectamente el ruido de la feria, nunca me ha gustado la feria y entonces, con ese ruido: Flasbacks, casi como si estuviera allí, en la feria. Hace 6 años.
Eran las 2 o las 3 de la madrugada, (como dice Ted Mosby nada bueno pasa nunca después de las 2) caminaba por la feria, con mi novia de entonces al lado, la notaba rara desde hacía un tiempo. No debí de haber insistido tanto en saber que le pasaba aquel día, al final me lo dijo, quería dejarlo. Reflexión interior: Ella es lo que más importa en esta vida si eso quiere... Acto seguido dije: “Vale, bueno, si lo prefieres... ”
Ese día camine por la calle hasta las 6 de la mañana, llegué a mi casa a las 8, me tumbe, intente dormir, a las 9 conseguí dar la primera cabezada. A las 9:10 no podía seguir durmiendo. Fui a la puerta de su bloque y me senté en un banco cercano, sabía que no iba a aparecer y me quede hasta las 2 allí sentado, recordando. A las 3 la llamé, estaba dormida, yo la desperté. Creo recordar que me dijo que se acostó sobre las 5 y tenía muchísimo sueño...
Odio la feria. No me gusta el ruido de las casetas, los borrachos, ni la gentuza, el día que esa chica me dejo llevaba 3 años sin pisar la puta feria. Todos los días hay una puñalada o 7 peleas en la feria, está todo lleno de tierra o de vomito o de mierda de caballo o de las tres cosas juntas. Y los cacharritos me dan miedo.
sábado, 31 de marzo de 2012
¿Qué quién me gusta?
Tócate los cojones. Tú, la chica que me gusta, metida en mi cama, hablando conmigo, preguntándome ¿Qué quién me gusta? Con dos cojones si señor. Yo, que no paro de mirarte los labios de las ganas que te tengo, que no paran de írseme los ojos a tu escote, y que me muero de ganas de morderte los hombros. Me preguntas ¿Quién te gusta? Eso no es lo peor, donde va a parar, si fuese eso nada más... Tú amiga, me preguntas si es tú amiga. Entonces es cuando te gasto una broma que yo sé que no es una broma: Si me besas te lo digo. Y me respondes no seas cerdo que te gusta otra.
Hay es cuando yo me pregunto si eres tan tonta como para no saber que eres tú o eres tan lista como para reírte de mí en mi puta cara. Dame un abrazo porque la tía que me gusta no le voy a gustar. Y tú me das el abrazo y me animas, me dices lo guapo que soy, lo simpático, lo inteligente que soy, lo genial y maravilloso que soy para tu amiga. Tú amiga... Tú amiga no, tú. Y empiezas a comentarme que tú amiga es: guapa, dulce, simpática, que haría muy buena pareja conmigo, que no sabes como ayudarme a que eso funcione y yo pienso que tu amiga está muy buena si, cierto, pero no es ella, que si me la pones en bandeja de plata, me la follo, pero a mí quien me gusta eres tú. ¡Tú! No tú amiga. Y te acuerdas después de vendérmela que tú amiga tiene novio. Vaya por Dios que desastre, entonces para que no me quede solo tendrías que quedarte tú conmigo. ¿No crees?
Pero no funciona y seguimos hablando de chorradas mientras yo pienso que me muero de ganas de comerte la boca y tirarme encima de ti en la cama y tú me dices que mi cama es muy cómoda. ¿Quieres un masaje?
miércoles, 21 de marzo de 2012
¿Dónde estarás esta noche?
Hace días escuche una canción, la canción no tenía nada interesante, absolutamente nada interesante, lo interesante era el video-clip. Pero como se repetía en la canción una y otra vez, yo no paraba de preguntarme ¿Dónde estarás esta noche? Porque, anoche, la anoche de la noche anterior a la que escribí está entrada, hablé contigo, te relaté, preciosa, un relato erótico personal para ti y para mí. Y yo no podía parar de imaginarte masturbándote. Tú guardaste el texto para otro día, para masturbarte, imaginándolo. Yo me imaginé como te masturbarías mañana al amanecer en tu calentura matutina pensando en mí y en lo que te escribí. Me encargué de escribir muchas veces tú y yo, para asegurarme de que me imaginabas a mí. Imagino tu deseo y las ganas que pudieras tener y me excito, me imagino la incredulidad de tu novio al no sospechar el calor que levanto entre tus piernas. No son cuernos, físicamente no estamos juntos, aunque nuestras mentes lo estén cuando te masturbes pensando en mí y yo pensando en ti como anoche y me vuelvo a preguntar: ¿Dónde estarás esta noche?
Me encantaría estar contigo, me pregunto si: ¿donde quiera que esté tú novio sospecha que te escribo: “Y mis labios siguen bajando despacio, por tu canal, tu vientre tu ingle, desabrochando lo que queda de tu pantalón y sientes como te beso mientras mi dedo entra dentro de ti, se te escapa un gemido y tus manos buscan mi cabeza con deseo de guiar mi lengua hasta tus zonas más sensibles, despacio, poco a poco te saboreo y te masturbo, mientras mi otra mano no para de acariciarte, te acaricia todo el cuerpo, la espalda, los pechos que palpitan con la respiración, tu cuello, tu boca que gime y respira aceleradamente y se muerde los labios de placer sintiendo mi boca entre tus piernas.”? ¿Qué haría si lo leyese, si lo supiese? si te imaginase como en este video-clip pensando en mí: http://www.youtube.com/watch?v=zTOXzCVuQv4&feature=related
sábado, 10 de marzo de 2012
Déjame que te lo recuerde
sábado, 3 de marzo de 2012
Juguete de princesas
Hace poco me acordé de ti, solo de ti. Acababan de despedirme del trabajo y estaba tumbado en la cama de una habitación de hotel y había pasado toda la tarde pateándome una calle que tenía tú apellido. Tenía tantas cosas en qué pensar y solo pensaba en ti, en ti una y otra vez, tu nombre, tu cara, tus besos, nuestro mundo bajo las sabanas. Siempre hablo de lo mucho que quiero o he querido a otras, pero nunca hablo de cuanto te quise o te quiero o te puedo llegar a querer. Porque tú tienes algo que hacía, que en mí, surgiera una chispa que no había, zarandeabas mi vagueza y espabilabas mi espíritu, hacías que me enfureciera como muy pocos por no decir nadie lo han conseguido. Siento no haberte hecho sentir especial, pero es que soy suave, yo, soy un pelele, a veces me siento como un juguete de princesas. En mi cabeza, todo gira en torno a ti de nuevo, como hace mucho tiempo. Y echo de menos estar contigo en mi cama aun sin hacer nada.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Galletas de San Valentín
Así que aceptamos el trato de: No hacernos regalos de San Valentín.
Yo quería dejarla pero no iba a hacerlo en San Valentín, ni siquiera en la semana de San Valentín. Ganaba tiempo y desperdiciaba tiempo por no verla, no sabía que hacer, sé que es de cobardes y yo entonces era un estúpido adolescente. Ella me quería tanto que no cumplió su parte del trato de no hacerme regalos. Me trajo un paquete de galletas con un montón de galletas. Riquísimas, yo que quería dejarlo y no podía hacerlo porque no tenía valor y era la semana de San Valentín, estaba feo y cuando pasó la semana de San Valentín aun me quedaban galletas, estaban riquísimas, no quería dejarla porque si no, no volvería a probar aquellas galletas de San Valentín.
Yo fui alargando el plazo para dejarla un mes, porque en realidad quería dejarla desde una semana antes de San Valentín, no tube valor, cuando tenía valor era San Valentín y no podía dejarla porque era San Valentín, y espere y después no podía hacerlo porque aun me quedaban galletas de San Valentín. Al final cuando tuve el valor de dejarla estaba tan hasta los huevos de esperar que lo que es delicadeza no tuve ninguna, la traté como una mierda. Que cabrón fui, en serio, nunca había sido tan cabrón con nadie. A veces la veo, pero ya no viene a cuento acercarme a ella por la calle y decirle: Mira lo siento, siento haber sido tan capullo e imbecil, ya no viene a cuento, pero aun me sigo cagando en los muertos de San Valentín.
sábado, 11 de febrero de 2012
Este sábado será tuyo
Y podrías haber sido el último gran amor de mi vida, o el eterno, el que me acompañara al final, pero no. Porque era demasiado bueno para ser real, porque era tan bueno que era algo incontrolable para ti, porque no podías sentirte poderosa conmigo, porque a mi lado eras una niña feliz, inocente y sonriente. Por eso decidiste huir, y yo me doy cabezazos contra la pared, contra la puerta de mi habitación, miles de llamadas perdidas mías y no contestabas porque estabas ocupada en correr.
Te engañas diciéndome que mejor así, porque de otra forma podrías haberme hecho daño. Nunca te has parado a pensar que es probable que el daño más grande sea aquel que no le ha dado tiempo a suceder.
Lo nuestro podría resumirse en un aborto de historia de amor. Abortaste de mí porque podía ser demasiado bueno o porqué podías hacerte demasiado daño y llueven excusas baratas aun a día de hoy. Y sigues huyendo, y yo sigo solo.
Y entonces leo, la ciudad.
Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.
miércoles, 8 de febrero de 2012
Te quiero gato
Generalmente cuando quiero dormir con él es un pesado, se pone arañar la cama hasta que me obliga a echarlo, pero esa noche se acurrucó conmigo y ronroneo durante toda la noche yo me dormí acariciándolo. Parece una tontería pero me acordé de una vez que dormí con mi ex-novia, de hecho de la primera vez que dormí con ella, me pase toda la noche besándola, la quería, me quería y ninguno queríamos que acabase ese momento jamás.
Mi gato, está cariñoso, como entonces ella.
Es tan bonito mi gato.
sábado, 21 de enero de 2012
Casi por última vez
No me digáis que no lo habéis entendido, porque si es así, está bien explicado, porque ni ella ni yo lo hemos entendido aun a día de hoy. Lo qué si sabemos es que entre nosotros pasaron muchas cosas y ahí se quedaron.
Y esa noche hay estábamos besándonos en secreto, amándonos en secreto ese día, queriéndonos, como tiempo atrás, locos el uno por el otro, pero sin hacer nada. Y que consté que si no pasó nada no fue por respeto al imbécil de su novio. Si no porqué en mi cama al otro lado a espaldas de ella, había durmiendo un idiota y ambos temíamos por mi vida. Y entonces fue cuando nos besamos, casi por última vez.
sábado, 14 de enero de 2012
Y al teléfono
Suena el teléfono y lo cojo, hasta ahí todo normal como siempre, hasta que hablo con la chica que hay al otro lado del teléfono...
Entonces me pongo a sonreír como un idiota, y a decir tonterías de idiota enamorado, y a dejar de pensar como una persona inteligente... y me acabo abrazando a la almohada y tengo ganas de tenerte cerca y más ganas a cada segundo, y cada palabra que escucho es una palabra que sé que no dirías si estuvieras aquí porque estaría besándote. Y pienso que te quiero y entonces es cuando siento que te quiero y entonces me doy cuenta: de que te quiero. Y la distancia pues hace pensar que vaya mierda todo... ¿no? pero después sigo escuchándote y sé que solo quiero hacerte feliz, hacerte sonreír y que te quiero.
Te quiero y te quiero y... y, y...
Siempre hay un y, que se refiere a mucho más... Y Bueno, ahí estoy pegado al teléfono como un idiota. Que a veces, le dan ganas de llorar pero que nunca llora, porque te quiero y estoy al teléfono para hacerte reír, y para hablar sin parar y para decirte que te quiero y cuando llega el momento de colgar, pasamos cinco minutos más diciéndonos tonterías, para no colgar y disfruto el silencio por teléfono solo porque sé que estás al otro lado.
miércoles, 4 de enero de 2012
La catarsis
Es sorprendente pero, escribiendo el guión del video-blog, he aprendido mucho de mi mismo. Y es una chorrada, porque más de la mitad eran cosas anecdóticas pero todas esas anécdotas, han sido las que han formado mi vida, entre otras cosas claro esta. Y las cosas grandes son los puntos críticos donde todas esas pequeñas cosas cobran sentido a gran escala.
Leyéndome, siento que he aprendido algo. Me he transformado a lo largo de todo este tiempo y ahora lo veo, comprendo el porque de una forma mayor de la que nunca la había comprendido y a la vez no del todo. Supongo que porque no están todas las historias.