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miércoles, 2 de octubre de 2013

La historia del pelo.

Han pasado como 10 meses desde la última vez que subí una entrada, la verdad es que no me gustaba ya escribir y tampoco sabía que escribir, el otro día un pelo hizo que tuviese ganas de volver a escribir, sí, el contar la historia del pelo, me hizo tener muchas ganas de volver a escribir. 

¿Cuál es la historia del pelo?


Duermo desnudo, algunos lo sabréis y otros no, el caso es que yo duermo desnudo, ahora lo sabéis todos. Y el otro día mientras dormía un pelo se enrollo en mi polla, cuando me desperté lo vi. Había un pelo enrollado en mi ***** y no era mío, no tenía mi color, ni mi tamaño, pero fue fácil reconocer de quien era. Y entonces empecé acordarme mucho de ella. No a todo el mundo le parece romántico,  pero ese momento fue bonito para mí. Todavía quedan rastros de ti por mi cama, por mi casa, por mi mente y siempre quedaran. 

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Y si las paredes de mi casa son de papel?

A veces estoy medio dormido, pensando en mis cosas y escucho a ese vecino mío que ronca mucho. No me quejo, no me molesta, y aunque me molestara sería mi problema porque el pobre tiene serias contrariedades y no se le van a solucionar porque yo le diga, perdone podría no roncar.

El caso estoy tumbado, medio dormido como ya he dicho, pensando en mis cosas y escuchando al tipo este que ronca como una locomotora y pienso: “¿Y si no ronca tanto? ¿Y si solo ronca un poquito? ¿Y si apenas ronca y las paredes de mi bloque son de papel?” Y varías preguntas más así por el estilo, es entonces cuando al cabo de no mucho tiempo, pienso: “¿Me escucha cuando estoy follando? ¿Cuánto me escucha?”

Y lo que más me intriga, lo que no querría saber y que las respuestas que a veces se me pasan por la cabeza me producen escalofríos. “Sí me oye... ¿Qué hace este hombre cuando me escucha?”

sábado, 12 de marzo de 2011

Pernocta

Un día llegué a mi habitación con una chica preciosa, que me gustaba muchísimo, rubia, muy guapa, nos habíamos pasado toda la noche juntos, tonteando, no paraba de acariciarme los labios y yo no paraba de cogerla de la cintura, nos abrazábamos mucho.

Todo iba perfecto, ella estaba buenísima, solo con mirarla me empalmaba, estaba tremenda, ella dijo: “voy a mirar una cosa del móvil”, yo aproveche ese momento para ir 5 segundos exactos al baño, en esos 5 segundos me dije a mi mismo, “¡Dios mío! Que pedazo de chica más increíble, pene no se te ocurra fallarme bajo ningún concepto”

Cuando volví a entrar en la habitación ella estaba dormida, pensaba que era una broma, intente despertarla, no quería despertarse, bajo ningún concepto. A la mañana siguiente amanecio, ella se fue, yo estaba empalmado, desvelado, enamorado y enfadado.

Esperaba con tanta ilusión que pasara algo. En ese momento solo había una palabra que se me pasaba por mi cabeza...

¡¡¡...PUTA CALIENTAPOLLAS!!!