miércoles, 2 de octubre de 2013
La historia del pelo.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Navidad
sábado, 15 de diciembre de 2012
Nunca segundas partes fueron buenas.
miércoles, 12 de diciembre de 2012
En el culo tuyo
sábado, 21 de julio de 2012
Sueños premonitorios
miércoles, 18 de julio de 2012
Gaditana de Terra
sábado, 14 de julio de 2012
Fantaseando contigo
miércoles, 11 de julio de 2012
Paranoico
miércoles, 4 de julio de 2012
Celos
miércoles, 20 de junio de 2012
Un inocente masaje
miércoles, 16 de mayo de 2012
Cruzando charcos
Ella solo era una amiga a la que quiero muchisimo, pero todo el mundo estaba convencido de que nos amabamos porque crucé de forma "romantica" el charco.
Pero ahora que lo pienso fue tan bonito todo...
miércoles, 9 de mayo de 2012
Cuando niño
Flasback: Tendría 6 o 7 años, estaba con la familia y yo que nunca quería montarme en los cacharritos, ese día me convencieron. Me daban miedo, el corazón se me iba a salir por la boca. No recuerdo cual era el cacharrito en concreto, tenía pánico. Sí soy una puta marica cobarde, lloré y tenía ganas de vomitar.
Odio la feria: Enserio son cacharritos que se montan y desmontan 1 vez cada dos semanas colocar un tornillo mal y la velocidad te lanzaría volando y te destrozarías hecho pizza contra el suelo. Además eso esta lleno de gente, no sé... no me inspira nada de confianza, además esta lleno de gentuza.
Desde mi habitación se escuchaba el ruido de la feria, y no me gustaba nada.
sábado, 5 de mayo de 2012
La Feria
Tumbado en mi cama antes de dormir, escucho ruido que viene de la calle, concretamente de la feria. La feria de Córdoba.
Hay como un Kilómetro de distancia desde la feria a mi casa y aun así, si quiero, puedo escuchar perfectamente el ruido de la feria, nunca me ha gustado la feria y entonces, con ese ruido: Flasbacks, casi como si estuviera allí, en la feria. Hace 6 años.
Eran las 2 o las 3 de la madrugada, (como dice Ted Mosby nada bueno pasa nunca después de las 2) caminaba por la feria, con mi novia de entonces al lado, la notaba rara desde hacía un tiempo. No debí de haber insistido tanto en saber que le pasaba aquel día, al final me lo dijo, quería dejarlo. Reflexión interior: Ella es lo que más importa en esta vida si eso quiere... Acto seguido dije: “Vale, bueno, si lo prefieres... ”
Ese día camine por la calle hasta las 6 de la mañana, llegué a mi casa a las 8, me tumbe, intente dormir, a las 9 conseguí dar la primera cabezada. A las 9:10 no podía seguir durmiendo. Fui a la puerta de su bloque y me senté en un banco cercano, sabía que no iba a aparecer y me quede hasta las 2 allí sentado, recordando. A las 3 la llamé, estaba dormida, yo la desperté. Creo recordar que me dijo que se acostó sobre las 5 y tenía muchísimo sueño...
Odio la feria. No me gusta el ruido de las casetas, los borrachos, ni la gentuza, el día que esa chica me dejo llevaba 3 años sin pisar la puta feria. Todos los días hay una puñalada o 7 peleas en la feria, está todo lleno de tierra o de vomito o de mierda de caballo o de las tres cosas juntas. Y los cacharritos me dan miedo.
miércoles, 4 de abril de 2012
Los hombres tambien lloran
Es el titulo que tenía una conferencia a la que tuve el “placer” de asistir. Acabé allí de casualidad, fui a ver a un amigo mío y estaba esa conferencia, entré por estar con él y el conferenciante lo primero que dijo fue: “esto trata sobre los sentimientos de los hombres, en una canción de Bosé decía: “los hombres no lloran tienen que pelear” porque hay una realidad que os quiero hacer ver, aunque voy a abordar el tema desde un punto de vista un poco feminista” Menudo maricón toca pelotas. Que no le reventé la boca porque ya no era alumno de la escuela y me daba mal rollo participar, si no, salto y le parto los dientes.
Lo que parecía y nos vendieron como: los hombres tenemos sentimientos y debemos vencer a la sociedad para que nos deje tener sentimientos. Se convirtió en un discurso estúpido y sin fundamento de que los hombres tenemos que hacernos maricones y ser amigos de las mujeres, porque por naturaleza somos unos machistas hijos de puta y ellas se merecen que seamos maricones. Con dos cojones.
Lo primero de lo que habló este tipo, fue que a los hombres nos gusta más la velocidad que a las mujeres y que la mayoría de siniestro en automóviles debidos a altas velocidades se dan en hombres. Él lo justificó diciendo que los hombres nos han enseñado a ser duros, rudos, e irrespetuosos con nuestro cuerpo. Mi compañero dijo que eso se debía a la testosterona. Después nos hablo de la diferencia entre rosa y azul, las diferencias entre hombres y mujeres y otro montón de paridas que para nadie era una novedad y sobre como el vocabulario es ofensivo de cara a las palabras femeninas y buenas de cara a las palabras en masculino, como por ejemplo: Zorra y zorro o coñazo y polla. Algo que es un coñazo es aburrido, algo que es la polla es divertido. Un zorro es un tipo inteligente y una zorra es una guarra.
Ahora bien mi contra partida es la siguiente: Yo, exceptuando cuando en un discurso feminista se habla de la diferenciación entre zorra y zorro, nunca, repito: NUNCA he oído a nadie utilizar la palabra zorro, excepto claro cuando se refieren al animal. La palabra zorra de forma negativa si la he escuchado muchas veces pero también he oído a muchas chicas llamar zorra a su amiga por ser un poco mala e inteligente sin necesidad de ser una puta, ergo hacer esa diferenciación es una sopla-pollez, muy divertida si estás haciendo un monologo cómico, pero irrelevante si estas hablando de hombres y mujeres de forma seria y más si intentas hablar de los sentimientos de los hombres. En resumen: tonterías, las palabras sean cuales sean tienen su significado en el contexto y el subtexto de la frase, al margen de lo que diga la Real Academia de la lengua Española. Es triste sí pero es así. Y si llegamos a la conclusión de que el vocabulario es malo, hagamos un debate sobre ello si queréis, la solución está en ser inteligente y usar todas las acepciones en todos los casos.
Después pusieron fotos del príncipe de España, superman y un deportista, para decir que el mundo es predominantemente masculino. Veamos, podía haber puesto a la reina de Inglaterra, a supergirl y a Arancha Sánchez Vicario. Pero no. La conclusión de esto es que el mundo era machista, los hombres éramos unos cerdos hijos de puta todos y los hombres que eran buenos eran gays, así que teníamos que hacernos gays y tratar a las mujeres como iguales. Esto fue, insultante para los hombres, vergonzoso para las mujeres, y penoso para los gays. Las lesbianas se salvaron.
sábado, 31 de marzo de 2012
¿Qué quién me gusta?
Tócate los cojones. Tú, la chica que me gusta, metida en mi cama, hablando conmigo, preguntándome ¿Qué quién me gusta? Con dos cojones si señor. Yo, que no paro de mirarte los labios de las ganas que te tengo, que no paran de írseme los ojos a tu escote, y que me muero de ganas de morderte los hombros. Me preguntas ¿Quién te gusta? Eso no es lo peor, donde va a parar, si fuese eso nada más... Tú amiga, me preguntas si es tú amiga. Entonces es cuando te gasto una broma que yo sé que no es una broma: Si me besas te lo digo. Y me respondes no seas cerdo que te gusta otra.
Hay es cuando yo me pregunto si eres tan tonta como para no saber que eres tú o eres tan lista como para reírte de mí en mi puta cara. Dame un abrazo porque la tía que me gusta no le voy a gustar. Y tú me das el abrazo y me animas, me dices lo guapo que soy, lo simpático, lo inteligente que soy, lo genial y maravilloso que soy para tu amiga. Tú amiga... Tú amiga no, tú. Y empiezas a comentarme que tú amiga es: guapa, dulce, simpática, que haría muy buena pareja conmigo, que no sabes como ayudarme a que eso funcione y yo pienso que tu amiga está muy buena si, cierto, pero no es ella, que si me la pones en bandeja de plata, me la follo, pero a mí quien me gusta eres tú. ¡Tú! No tú amiga. Y te acuerdas después de vendérmela que tú amiga tiene novio. Vaya por Dios que desastre, entonces para que no me quede solo tendrías que quedarte tú conmigo. ¿No crees?
Pero no funciona y seguimos hablando de chorradas mientras yo pienso que me muero de ganas de comerte la boca y tirarme encima de ti en la cama y tú me dices que mi cama es muy cómoda. ¿Quieres un masaje?
miércoles, 28 de marzo de 2012
En facebook
Destrozas mis pantalones, para masturbarme con tus manos y metértela de forma violenta en la boca, te llenas la boca de mí y yo busco tus caderas con mis labios bajando por tus costados con caricias y besos y bajo con mi boca entre tus piernas para inundarte de mi lengua. Sigo buscando tu éxtasis, quiero que te deshagas en mi boca, con mi lengua, introduzco mis dedos dentro de ti y aprieto tu culo con mis manos para que mi lengua entre aun más dentro de ti y tú haces lo mismo conmigo, para sentir mi dureza inundando tu boca, frotando tu lengua y sintiendo tu saliva, la notas palpitar y sientes tu corazón en mis labios. Deseas que el momento no termine y ambos continuamos aguantándonos las ganas para que el final no llegue.
Nuestras bocas se hacen de agua y no paramos de tragar la saliva que se nos resbala del placer, estando apunto de acabar nuestro ritmo se vuelve arrítmico y en un ataque de pasión paramos los dos a la vez, me abalanzo sobre ti, te coloco sobre el suelo frío sacando mi lengua de ti y alejando mi pene de tu boca, nuestro deseo hace reaccionar a nuestras bocas como imanes y comenzamos a besarnos mientras te penetro rápidamente a toda velocidad. Nuestros besos dejan de ser constantes porque a veces nuestros jadeos no nos permiten besarnos, tus uñas se clavan en mi espalda, mis dientes en tu cuello, los tuyos sobre mis hombros, mi pene en ti y mis manos acarician sin parar tus pechos y tu culo. El suelo está frío, estás debajo de mí pero no te gusta y luchas por colocarte encima, entre gemidos me vences y cabalgas sobre mí, el espectáculo me vuelve loco, tus pechos botan sobre mi boca y tu te los acaricias para seducirme más, el palpitar dentro de ti te destroza de placer y a punto de romper de placer comienzas a gritar te embisto una y otra vez levantándote sobre mi cadera te aferras a la pared porque el placer hace que pierdas todas tus fuerzas y entre un golpe y otro me levanto metiéndotela con fuerza contra la pared y comienzas a chorrear. Inmensamente húmeda, me muero de ganas por correrme dentro de ti, pero te derramas sobre el suelo porque estás perdiendo las fuerzas y solo te mantienes a cuatro patas, continuamos haciéndolo así mientras te beso la espalda, te lamo la nuca, el cuello y te masajeo los pechos. Tu cuerpo me vuelve loco y empiezo a correrme dentro de ti, contigo, del placer muerdo tu cuello con tanta fuerza que te hago gritar y golpeas con tus caderas mi pene para sentirla más profunda. Habiendo acabado continuamos un poco más, tú y yo, sin parar, cada vez más despacio te das la vuelta y nos miramos, nos besamos mientras lo hacemos por inercia me vuelves loco y entonces te pregunto si ¿quieres que sigamos mas?
sábado, 17 de marzo de 2012
Sueños recurrentes
Cuando era pequeño recuerdo que soñaba muy a menudo una cosa que me daba pánico, de pronto veía la habitación en la que dormía desde arriba sin techo, como si estuviese por encima del techo y todo estuviese demasiado alargado y me veía a mí durmiendo. Una de las cosas que más miedo me ha dado siempre de ese sueño es que veía lo que pasaba en toda la habitación, si alguien entraba o salía, mi abuela, que tenia que pasar por mi dormitorio para ir al baño, o se colaba algún gato o algo. Lo veía todo desde lo alto como si fuese dios, pero nunca he intentado hacer algo. Otras veces, cuando crecí me di cuenta de que por momentos, podía controlar el sueño y subir más, veía la ciudad desde arriba, todo cañero, toda Córdoba, todo, desde las alturas. Llego un punto en el que podía verlo todo, el mundo entero, incluso la galaxia. Me daba, no solo vértigo, si no un miedo atroz. Sentía el miedo en la garganta, en la garganta que estaba durmiendo en la habitación, estuviese donde estuviese. Cuando empecé a vivir solo, ese sueño, seguía estando, seguía teniéndolo, solo que ahora a pesar de darme miedo podía disfrutarlo, estaba deseando siempre de volver a soñar con ese sueño. Por la emoción que me producía la seguridad que me daba el hecho de que fuese un sueño. Pero a veces no parecía un sueño. Cierro los ojos y me duermo y sueño eso y es como si mi cuerpo descansara mientras mi mente viaja. Otras veces he viajado a otras casas para ver lo que ocurría dentro, pero no soy capaz de mirar en ellas, bueno, sí que soy capaz, pero no soy capaz de ver porque mi mente imagina lo que quiera ver. Es un sueño bastante recurrente y que me da bastante miedo.
sábado, 3 de marzo de 2012
Juguete de princesas
Hace poco me acordé de ti, solo de ti. Acababan de despedirme del trabajo y estaba tumbado en la cama de una habitación de hotel y había pasado toda la tarde pateándome una calle que tenía tú apellido. Tenía tantas cosas en qué pensar y solo pensaba en ti, en ti una y otra vez, tu nombre, tu cara, tus besos, nuestro mundo bajo las sabanas. Siempre hablo de lo mucho que quiero o he querido a otras, pero nunca hablo de cuanto te quise o te quiero o te puedo llegar a querer. Porque tú tienes algo que hacía, que en mí, surgiera una chispa que no había, zarandeabas mi vagueza y espabilabas mi espíritu, hacías que me enfureciera como muy pocos por no decir nadie lo han conseguido. Siento no haberte hecho sentir especial, pero es que soy suave, yo, soy un pelele, a veces me siento como un juguete de princesas. En mi cabeza, todo gira en torno a ti de nuevo, como hace mucho tiempo. Y echo de menos estar contigo en mi cama aun sin hacer nada.
miércoles, 29 de febrero de 2012
Galletas de San Valentín
Así que aceptamos el trato de: No hacernos regalos de San Valentín.
Yo quería dejarla pero no iba a hacerlo en San Valentín, ni siquiera en la semana de San Valentín. Ganaba tiempo y desperdiciaba tiempo por no verla, no sabía que hacer, sé que es de cobardes y yo entonces era un estúpido adolescente. Ella me quería tanto que no cumplió su parte del trato de no hacerme regalos. Me trajo un paquete de galletas con un montón de galletas. Riquísimas, yo que quería dejarlo y no podía hacerlo porque no tenía valor y era la semana de San Valentín, estaba feo y cuando pasó la semana de San Valentín aun me quedaban galletas, estaban riquísimas, no quería dejarla porque si no, no volvería a probar aquellas galletas de San Valentín.
Yo fui alargando el plazo para dejarla un mes, porque en realidad quería dejarla desde una semana antes de San Valentín, no tube valor, cuando tenía valor era San Valentín y no podía dejarla porque era San Valentín, y espere y después no podía hacerlo porque aun me quedaban galletas de San Valentín. Al final cuando tuve el valor de dejarla estaba tan hasta los huevos de esperar que lo que es delicadeza no tuve ninguna, la traté como una mierda. Que cabrón fui, en serio, nunca había sido tan cabrón con nadie. A veces la veo, pero ya no viene a cuento acercarme a ella por la calle y decirle: Mira lo siento, siento haber sido tan capullo e imbecil, ya no viene a cuento, pero aun me sigo cagando en los muertos de San Valentín.
sábado, 11 de febrero de 2012
Este sábado será tuyo
Y podrías haber sido el último gran amor de mi vida, o el eterno, el que me acompañara al final, pero no. Porque era demasiado bueno para ser real, porque era tan bueno que era algo incontrolable para ti, porque no podías sentirte poderosa conmigo, porque a mi lado eras una niña feliz, inocente y sonriente. Por eso decidiste huir, y yo me doy cabezazos contra la pared, contra la puerta de mi habitación, miles de llamadas perdidas mías y no contestabas porque estabas ocupada en correr.
Te engañas diciéndome que mejor así, porque de otra forma podrías haberme hecho daño. Nunca te has parado a pensar que es probable que el daño más grande sea aquel que no le ha dado tiempo a suceder.
Lo nuestro podría resumirse en un aborto de historia de amor. Abortaste de mí porque podía ser demasiado bueno o porqué podías hacerte demasiado daño y llueven excusas baratas aun a día de hoy. Y sigues huyendo, y yo sigo solo.
Y entonces leo, la ciudad.
Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.