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miércoles, 2 de octubre de 2013

La historia del pelo.

Han pasado como 10 meses desde la última vez que subí una entrada, la verdad es que no me gustaba ya escribir y tampoco sabía que escribir, el otro día un pelo hizo que tuviese ganas de volver a escribir, sí, el contar la historia del pelo, me hizo tener muchas ganas de volver a escribir. 

¿Cuál es la historia del pelo?


Duermo desnudo, algunos lo sabréis y otros no, el caso es que yo duermo desnudo, ahora lo sabéis todos. Y el otro día mientras dormía un pelo se enrollo en mi polla, cuando me desperté lo vi. Había un pelo enrollado en mi ***** y no era mío, no tenía mi color, ni mi tamaño, pero fue fácil reconocer de quien era. Y entonces empecé acordarme mucho de ella. No a todo el mundo le parece romántico,  pero ese momento fue bonito para mí. Todavía quedan rastros de ti por mi cama, por mi casa, por mi mente y siempre quedaran. 

miércoles, 12 de diciembre de 2012

En el culo tuyo



Empezamos a cogernos el culo y no acabamos follando porque tenía un propósito de año nuevo. A veces me dan ganas de cogerte el culo, pero me daría miedo repetir, sí, porque me daría miedo que te enviciaras a ese tipo de mamoneo conmigo. Cuando te conocí me gustabas un montón, ahora ya no tanto, nada, incluso he descubierto que me gustas más vestida que desnuda. Eres joven y no eres fea y con buen cuerpo, cuando estás vestida, desnuda recuerdas a una prostituta vieja y desamparada que no se calla nunca. Nunca. Recuerdo que estábamos frotándonos y hablabas hasta por los codos, tu mano en mi polla, las mías en tu coño y a la vez me restregaba con tu culo y tú hablando. Hablando sin parar. Era divertido, sí, pero innecesario completamente, si estoy frotando mi polla con tu culo no tienes que llamar mi atención ¿acaso no ves que ya te estoy prestando atención?

No me gustas especialmente, especialmente es que no me gustas nada, y en muchas ocasiones aunque suene muy cruel me pareces tan absurda, tonta, loca y estúpida que me gustaría no volver a verte jamás y lo normal, es que no te vea nunca. Pero a veces me acuerdo de cómo nos estábamos cogiendo el culo y de cómo me lo cogías tú a mí y de cómo gemías, creo que tus gemidos, cuando consigues callarte, era lo que más me gustaba y a veces hasta se me pone dura cuando me acuerdo.
 

sábado, 14 de julio de 2012

Fantaseando contigo


Eras tan joven. Y estás tan buena. Yo te gustaba y me lo dejabas claro con comentarios en los que me dejabas caer que si nos hubiésemos cruzado esa noche... si quedásemos tu y yo... Solo teníamos que quitarnos a tu novio de encima, pero bueno, tú sabes manipularlo bien. Como me manipulabas a mí pequeña y mezquina zorrita, (en el sentido sexy y pícaro de la palabra) pero estabas tan buena y tienes unas piernas que... ¡uf! Solo de recordarlo me pone. Me quede con ganas de ver una película contigo y me quede con ganas de vernos en una fiesta, me prometiste tantas cosas, un perreo, una película, un masaje, una fuga erótica, oral, anal. Querías quitarme el bañador y follarme en la playa, volverte loca cabalgando encima de mi pene. Me encantaba cuando fantaseábamos juntos sobre como te echarías sobre mí, me desnudarías y te volverías loquísima. Miro tus fotos y eres tan delgadita que pienso que mi pene podría llenarte demasiado. Eso me excita más. Seguramente si lo hubieses hecho conmigo habría sido para ti un vicio inolvidable.

Pero que piernas más bonitas, ¡Dios! un día me pediste que te besase un pie, no es algo que me guste, no soy fetichista, pero están tan cerca de tus piernas y tienes unas piernas tan bonitas. Besarla desde el tobillo, pasando por la rodilla, subiendo a besos rodeándole la pierna, y le beso el muslo también le como las piernas de abajo arriba. Las primeras veces te daba algo de miedo ¿recuerdas? intentabas cambiar de tema, pero al final, me provocabas y fantasee tanto contigo, con tus pechos, que no te gustaban pero que pechos... sus piernas, que piernas...

Y un día decidiste que ya no te gustaba. Nada.

Eso me molesto bastante me quede con muchas ganas de hacer muchas cosas contigo. Seguramente te estarías riendo de mí. Pero estas buena y me has provocado tantas erecciones y fantasías, que me da igual, disfrute mucho masturbándome imaginándome una mamada tuya en la playa.

Lo mejor de todo es que no podrás evitar nunca que siga fantaseando contigo.

miércoles, 11 de julio de 2012

Paranoico



Tal vez sea porque a lo largo de estos últimos años he acabado compartiendo cama con muchas mujeres comprometidas. Quizás es porque en mis relaciones anteriores siempre he sido yo el padre Bambi. Es probable que hayan influido un poco esas conversaciones que he tenido con algunas chicas, que se justificaban de haber sido infieles diciendo: “cuando una mujer pone los cuernos está bien, porque si lo han hecho, es porque ven que hay problemas, en cambio los hombres ponen los cuernos porque quieren follar”. Es factible pensar que cuando he escuchado a una estúpida preguntar: “¿pero porqué besar a alguien de tu mismo sexo también son cuernos?” me haya tocado un poco los huevos. No sé si serán paranoias mías o que todo sea un cúmulo de todas esas pequeñas cosas, de esas cosas y de saber que cuando a un hombre le apetece mucho follar, o que cuando un hombre se obsesiona o se enchocha, los argumentos capitalistas de la “propiedad” espiritual del sexo adheridos al amor por llamarlo de alguna forma, (no pretendo ser machista) pasan ajenos al cazador de ganado que consciente o inconscientemente genera venados astados en los mansos machos tranquilotes y huevotes.

Es decir, en palabras más sencillas, que estoy tan acostumbrado a ver mujeres poniendo los cuernos por que sí, ya sea por estupidez, porque “hay problemas” o por que yo que sé que nueva y estúpida excusa feminista se les habrá ocurrido esta vez o porque total: es un hombre, a quien le van a poner los cuernos es a un hombre y seguramente, si no lo ha hecho ya lo hará algún día porque somos unos cerdos...

He vuelto a divagar. Lo que quiero decir es que estoy tan acostumbrado a ver mujeres infieles y a ver a tíos persiguiendo mujeres “ocupadas” que yo, me estoy volviendo paranoico, porque ahora veo a un chico mirando a mi chica y entiendo el significado de la palabra celos.

miércoles, 20 de junio de 2012

Un inocente masaje


¿Te duele la espalda? Anda, túmbate que te doy un masaje, tengo crema para masajes ¿quieres? ¿Sí? Quítate la camiseta que si no te voy a poner perdida de esto...

(Odio la puta crema de masajes, no me gusta su tacto aceitoso, me da asco, y tampoco me gusta como huele, pero me gusta tu espalda desnuda...)

Te desabrocho el sujetador. Y  lo hago con una mano, me hace sentirme poderoso.

(Mientras le masajeo la espalda, su sexy espalda desnuda, estoy sentado sobre su trasero, eso me excita un poco, a veces aprietas en un punto concreto que nadie sabía lo erógeno que era. Se escapa un gemido de sus labios y sospecho que ha tenido que notar lo dura que se me ha puesto. Me paso un rato masajeándole la espalda, los brazos, las piernas, vuelvo a la espalda de nuevo y la tengo desnuda boca abajo en mi cama, tan solo con unas braguitas)

Ya me he cansado de darte masajes, así que me tumbo aquí a dormir. (Frase bromista que aprovecho como excusa para tumbarme sobre ti. Te abrazo y después...)

miércoles, 16 de mayo de 2012

Cruzando charcos

Antes de llegar a la feria hay unas fuentes, en una ocasión, había una chica muy especial que me gustaba mucho y a la que le tenía y le tengo mucho cariño, y como si una pelicula romantica se tratase una vez la vi al otro lado de la fuente, la fuente es enormemente larga, tardaría un buen rato y darle la vuelta así que ese día atravese la fuente descalzo con los zapatos en la mano solo para besarla.

Ella solo era una amiga a la que quiero muchisimo, pero todo el mundo estaba convencido de que nos amabamos porque crucé de forma "romantica" el charco.

Pero ahora que lo pienso fue tan bonito todo...

sábado, 5 de mayo de 2012

La Feria

Tumbado en mi cama antes de dormir, escucho ruido que viene de la calle, concretamente de la feria. La feria de Córdoba.

Hay como un Kilómetro de distancia desde la feria a mi casa y aun así, si quiero, puedo escuchar perfectamente el ruido de la feria, nunca me ha gustado la feria y entonces, con ese ruido: Flasbacks, casi como si estuviera allí, en la feria. Hace 6 años.

Eran las 2 o las 3 de la madrugada, (como dice Ted Mosby nada bueno pasa nunca después de las 2) caminaba por la feria, con mi novia de entonces al lado, la notaba rara desde hacía un tiempo. No debí de haber insistido tanto en saber que le pasaba aquel día, al final me lo dijo, quería dejarlo. Reflexión interior: Ella es lo que más importa en esta vida si eso quiere... Acto seguido dije: “Vale, bueno, si lo prefieres... ”

Ese día camine por la calle hasta las 6 de la mañana, llegué a mi casa a las 8, me tumbe, intente dormir, a las 9 conseguí dar la primera cabezada. A las 9:10 no podía seguir durmiendo. Fui a la puerta de su bloque y me senté en un banco cercano, sabía que no iba a aparecer y me quede hasta las 2 allí sentado, recordando. A las 3 la llamé, estaba dormida, yo la desperté. Creo recordar que me dijo que se acostó sobre las 5 y tenía muchísimo sueño...

Odio la feria. No me gusta el ruido de las casetas, los borrachos, ni la gentuza, el día que esa chica me dejo llevaba 3 años sin pisar la puta feria. Todos los días hay una puñalada o 7 peleas en la feria, está todo lleno de tierra o de vomito o de mierda de caballo o de las tres cosas juntas. Y los cacharritos me dan miedo.

sábado, 28 de abril de 2012

La entrada que da miedo subir

Escribí una entrada hablando de una chica que no me gusta especialmente y que es una paranoica, seguramente ahora todas las paranoicas que se han metido conmigo en mi cama se estarán preguntando: ¿Seré yo? Me da miedo subir la entrada porque no hablo especialmente bien de ella y tampoco quiero que nadie sepa que: aunque no pasó nada, no me gustaría volver a repetir aquel mamoneo, de hecho no me apetece ni verla. Hasta tal punto es así que hasta me daría vergüenza que la gente supiese que aunque no me he acostado con ella, se enterase de que ha estado en mi cama.

¿Que por qué me da miedo esa entrada? porque cojones, si no quiero que nadie se enteré de quien es y es probable que debido a lo paranoica que sea me deje un comentario diciendo algo como ¿Fui yo? Y pensaréis no hay nadie tan tonto, os equivocáis. Ella sí es así de tonta, así y más, y no solo ella hay montón de tontas más, pero es probable que piense dejar un comentario anónimo y firme con su nombre o algo así. O que diga cualquier gilichorrada estúpida. O aunque deje un mensaje anónimo ella demuestre su estupidez y vosotros, aunque no sepáis quien es descubráis su latente estupidez de la que hablo pero que al verse, dará más vergüenza ajena hacia mi persona.

Que sepáis que me avergüenzo de haberme metido en la cama con una chica, no me da vergüenza, eso nos ha pasado a todos. Lo que me avergonzaría sería que esa chica descubriese quien es. Además yo creo que sigue mi blog. No lo sé a ciencia cierta, así que todas las que sois unas paranoicas y seguís mi blog, sabed que si sé que seguís mi blog y yo sé que lo seguís, no sois vosotras. Así que no comentéis para preguntar nada. Mira paranoica si te estás haciendo preguntas a ti misma como imagino que estarás haciendo, mándame un mail a mi Hotmail. El mail de mi blog y no dejes nada por aquí, porque no me gusta borrar comentarios. Por eso me da miedo subir esa entrada, porque vaya que por los detalles, ella sepa que es ella. Es más, me da miedo hasta subir esta entrada...

Cojones, ahora el paranoico soy yo. Por favor no comentéis aquí que me voy a volver loco.

miércoles, 28 de marzo de 2012

En facebook

Destrozas mis pantalones, para masturbarme con tus manos y metértela de forma violenta en la boca, te llenas la boca de mí y yo busco tus caderas con mis labios bajando por tus costados con caricias y besos y bajo con mi boca entre tus piernas para inundarte de mi lengua. Sigo buscando tu éxtasis, quiero que te deshagas en mi boca, con mi lengua, introduzco mis dedos dentro de ti y aprieto tu culo con mis manos para que mi lengua entre aun más dentro de ti y tú haces lo mismo conmigo, para sentir mi dureza inundando tu boca, frotando tu lengua y sintiendo tu saliva, la notas palpitar y sientes tu corazón en mis labios. Deseas que el momento no termine y ambos continuamos aguantándonos las ganas para que el final no llegue.

Nuestras bocas se hacen de agua y no paramos de tragar la saliva que se nos resbala del placer, estando apunto de acabar nuestro ritmo se vuelve arrítmico y en un ataque de pasión paramos los dos a la vez, me abalanzo sobre ti, te coloco sobre el suelo frío sacando mi lengua de ti y alejando mi pene de tu boca, nuestro deseo hace reaccionar a nuestras bocas como imanes y comenzamos a besarnos mientras te penetro rápidamente a toda velocidad. Nuestros besos dejan de ser constantes porque a veces nuestros jadeos no nos permiten besarnos, tus uñas se clavan en mi espalda, mis dientes en tu cuello, los tuyos sobre mis hombros, mi pene en ti y mis manos acarician sin parar tus pechos y tu culo. El suelo está frío, estás debajo de mí pero no te gusta y luchas por colocarte encima, entre gemidos me vences y cabalgas sobre mí, el espectáculo me vuelve loco, tus pechos botan sobre mi boca y tu te los acaricias para seducirme más, el palpitar dentro de ti te destroza de placer y a punto de romper de placer comienzas a gritar te embisto una y otra vez levantándote sobre mi cadera te aferras a la pared porque el placer hace que pierdas todas tus fuerzas y entre un golpe y otro me levanto metiéndotela con fuerza contra la pared y comienzas a chorrear. Inmensamente húmeda, me muero de ganas por correrme dentro de ti, pero te derramas sobre el suelo porque estás perdiendo las fuerzas y solo te mantienes a cuatro patas, continuamos haciéndolo así mientras te beso la espalda, te lamo la nuca, el cuello y te masajeo los pechos. Tu cuerpo me vuelve loco y empiezo a correrme dentro de ti, contigo, del placer muerdo tu cuello con tanta fuerza que te hago gritar y golpeas con tus caderas mi pene para sentirla más profunda. Habiendo acabado continuamos un poco más, tú y yo, sin parar, cada vez más despacio te das la vuelta y nos miramos, nos besamos mientras lo hacemos por inercia me vuelves loco y entonces te pregunto si ¿quieres que sigamos mas?

miércoles, 21 de marzo de 2012

¿Dónde estarás esta noche?

Hace días escuche una canción, la canción no tenía nada interesante, absolutamente nada interesante, lo interesante era el video-clip. Pero como se repetía en la canción una y otra vez, yo no paraba de preguntarme ¿Dónde estarás esta noche? Porque, anoche, la anoche de la noche anterior a la que escribí está entrada, hablé contigo, te relaté, preciosa, un relato erótico personal para ti y para mí. Y yo no podía parar de imaginarte masturbándote. Tú guardaste el texto para otro día, para masturbarte, imaginándolo. Yo me imaginé como te masturbarías mañana al amanecer en tu calentura matutina pensando en mí y en lo que te escribí. Me encargué de escribir muchas veces tú y yo, para asegurarme de que me imaginabas a mí. Imagino tu deseo y las ganas que pudieras tener y me excito, me imagino la incredulidad de tu novio al no sospechar el calor que levanto entre tus piernas. No son cuernos, físicamente no estamos juntos, aunque nuestras mentes lo estén cuando te masturbes pensando en mí y yo pensando en ti como anoche y me vuelvo a preguntar: ¿Dónde estarás esta noche?

Me encantaría estar contigo, me pregunto si: ¿donde quiera que esté tú novio sospecha que te escribo: “Y mis labios siguen bajando despacio, por tu canal, tu vientre tu ingle, desabrochando lo que queda de tu pantalón y sientes como te beso mientras mi dedo entra dentro de ti, se te escapa un gemido y tus manos buscan mi cabeza con deseo de guiar mi lengua hasta tus zonas más sensibles, despacio, poco a poco te saboreo y te masturbo, mientras mi otra mano no para de acariciarte, te acaricia todo el cuerpo, la espalda, los pechos que palpitan con la respiración, tu cuello, tu boca que gime y respira aceleradamente y se muerde los labios de placer sintiendo mi boca entre tus piernas.”? ¿Qué haría si lo leyese, si lo supiese? si te imaginase como en este video-clip pensando en mí: http://www.youtube.com/watch?v=zTOXzCVuQv4&feature=related

sábado, 3 de marzo de 2012

Juguete de princesas

Hace poco me acordé de ti, solo de ti. Acababan de despedirme del trabajo y estaba tumbado en la cama de una habitación de hotel y había pasado toda la tarde pateándome una calle que tenía tú apellido. Tenía tantas cosas en qué pensar y solo pensaba en ti, en ti una y otra vez, tu nombre, tu cara, tus besos, nuestro mundo bajo las sabanas. Siempre hablo de lo mucho que quiero o he querido a otras, pero nunca hablo de cuanto te quise o te quiero o te puedo llegar a querer. Porque tú tienes algo que hacía, que en mí, surgiera una chispa que no había, zarandeabas mi vagueza y espabilabas mi espíritu, hacías que me enfureciera como muy pocos por no decir nadie lo han conseguido. Siento no haberte hecho sentir especial, pero es que soy suave, yo, soy un pelele, a veces me siento como un juguete de princesas. En mi cabeza, todo gira en torno a ti de nuevo, como hace mucho tiempo. Y echo de menos estar contigo en mi cama aun sin hacer nada.

sábado, 11 de febrero de 2012

Este sábado será tuyo

Celebrando San Valentin con coca-cola en los tobillos y pizza, ninguno cree en ese varón con pañales, pero lo celebraremos así, porque tú siempre eres feliz con pizza, por que yo sería feliz contigo. Te conocí en pocos minutos como nadie más ha llegado a conocerte, y los dos sabemos que nuestra unión será y hubiese sido única e irrepetible, no obstante, decidiste huir. Como dice Fito: “nunca es lo que pudo haber sido”

Y podrías haber sido el último gran amor de mi vida, o el eterno, el que me acompañara al final, pero no. Porque era demasiado bueno para ser real, porque era tan bueno que era algo incontrolable para ti, porque no podías sentirte poderosa conmigo, porque a mi lado eras una niña feliz, inocente y sonriente. Por eso decidiste huir, y yo me doy cabezazos contra la pared, contra la puerta de mi habitación, miles de llamadas perdidas mías y no contestabas porque estabas ocupada en correr.

Te engañas diciéndome que mejor así, porque de otra forma podrías haberme hecho daño. Nunca te has parado a pensar que es probable que el daño más grande sea aquel que no le ha dado tiempo a suceder.

Lo nuestro podría resumirse en un aborto de historia de amor. Abortaste de mí porque podía ser demasiado bueno o porqué podías hacerte demasiado daño y llueven excusas baratas aun a día de hoy. Y sigues huyendo, y yo sigo solo.

Y entonces leo, la ciudad.

Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Limpiando

En mi habitación, ¿tranquilamente, limpiando? más bien enfrentándose a las hordas infernales de la ropa sucia. Los inmensos monstruos de las sabanas, la maleta abierta de la última vez que me fui de vacaciones y aun siguen ahí los restos de esa bestia que ingiere ropa. Las momias de papel higiénico que destrozó el oscuro semblante felino, las deformes hebras de envidia*, los innumerables pies sin piernas*, las piernas arrancadas del cuerpo, los torsos infectos que en su inmundicia son la mansión que guardan los maléficos insectos aberrantes y alados. La nieve sobre las cimas de madera de mis muebles, inunda la estancia y la hace inhabitable, falta la respiración, por donde la luz entra de par en par, se puede respirar a momentos. Desde un estante, el más alto, me observan, los ojos fríos de una imagen inmóvil. La imagen de mi pasado. Antes de que ni siquiera pudiera imaginar esta morada. ¿Alguien sospecharía en aquel entonces que acabaría aquí? Y entre esa montaña de basura, un condón.

Del pasado.



*1 = envidia: sinónimo de pelusa.
*2 = calcetines.

sábado, 21 de enero de 2012

Casi por última vez

Estábamos en mi cama, debajo de las mantas escondiéndonos, no sé ni cuanto tiempo hacía que esa chica y yo no estábamos entre mis sabanas, más o menos desde que se echo un novio idiota, en realidad echo de menos tener mis piernas entre las suyas. Había deseo, y nuestros labios se visitaban como vecinos que van a pedirse sal continuamente. Susurrándonos deseos a los ojos con la luz apagada, la tensión subía. Me la hubiera comido a besos, le hubiera hecho el amor, porque juntos siempre lo hemos pasado genial, podría decirse que le hubiera dado su merecido, somos amigos y nos queremos de una forma que no se puede explicar, de esa forma que se quieren las personas que no se quieren pero se quieren, no sé ni como explicarlo, como dos abuelos que se aman y están cansados de tenerse cerca, pero se quieren. Y a la vez no se quieren, pero están locos el uno por el otro contando mentiras, e insultándose, mientras juega cada uno con sus cosas y se abrazan. En resumen la quiero, pero no la quiero, que la amé con locura, en pasado, no en presente, pero sí que sé que en futuro también y a la vez no, pero sí. Qué sí, claro que sí, pero no se puede decir que sí, por eso es que no y a la vez sí. Pero no. No puedo decir que sí aunque así sea, porque es que no. O sí.

No me digáis que no lo habéis entendido, porque si es así, está bien explicado, porque ni ella ni yo lo hemos entendido aun a día de hoy. Lo qué si sabemos es que entre nosotros pasaron muchas cosas y ahí se quedaron.

Y esa noche hay estábamos besándonos en secreto, amándonos en secreto ese día, queriéndonos, como tiempo atrás, locos el uno por el otro, pero sin hacer nada. Y que consté que si no pasó nada no fue por respeto al imbécil de su novio. Si no porqué en mi cama al otro lado a espaldas de ella, había durmiendo un idiota y ambos temíamos por mi vida. Y entonces fue cuando nos besamos, casi por última vez.

sábado, 14 de enero de 2012

Y al teléfono

Suena el teléfono y lo cojo, hasta ahí todo normal como siempre, hasta que hablo con la chica que hay al otro lado del teléfono...

Entonces me pongo a sonreír como un idiota, y a decir tonterías de idiota enamorado, y a dejar de pensar como una persona inteligente... y me acabo abrazando a la almohada y tengo ganas de tenerte cerca y más ganas a cada segundo, y cada palabra que escucho es una palabra que sé que no dirías si estuvieras aquí porque estaría besándote. Y pienso que te quiero y entonces es cuando siento que te quiero y entonces me doy cuenta: de que te quiero. Y la distancia pues hace pensar que vaya mierda todo... ¿no? pero después sigo escuchándote y sé que solo quiero hacerte feliz, hacerte sonreír y que te quiero.

Te quiero y te quiero y... y, y...

Siempre hay un y, que se refiere a mucho más... Y Bueno, ahí estoy pegado al teléfono como un idiota. Que a veces, le dan ganas de llorar pero que nunca llora, porque te quiero y estoy al teléfono para hacerte reír, y para hablar sin parar y para decirte que te quiero y cuando llega el momento de colgar, pasamos cinco minutos más diciéndonos tonterías, para no colgar y disfruto el silencio por teléfono solo porque sé que estás al otro lado.

miércoles, 11 de enero de 2012

Objetos perdidos

¿Nunca os habéis dejado algo en la casa de alguien sin querer? Una vez, una chica se dejo un reloj olvidado en mi mesita de noche. Yo no me di cuenta al principio. Tarde un par de días en darme cuenta de que había un reloj que no era mío. El maravilloso desorden de mi habitación la ropa y todo eso. Cogí el reloj, llame por teléfono a una chica y le dije: “Hola guapísima. ¿Cómo estás? (...) Te llamaba para decirte que tenemos que quedar cuando tú quieras, cuando te venga bien, no tengo prisa, es solo que te has dejado un reloj en mi casa para devolvértelo. (...) de pulsera, como de plástico, digital y azul.”

Ella no usa reloj, no era suyo.

sábado, 31 de diciembre de 2011

He alcanzado el Zen

Ese estado de perfección meditativa, la iluminación. Todo lo que se necesita en la vida para ser feliz. Esa “sabiduría”. He alcanzado el Zen.

No sé, pero al menos de momento, o al menos ahora estoy completamente feliz y es una sensación que parece que no puede acabarse. Porque como me dijo ella: Lo que tenga que ser será. Y sí es así, para que voy a preocuparme, si solo vivo hasta mañana, mañana solo será el final ¿y que? Si a quien quiero que me quiera no me quiere, pues no me quiere y si me quiere, que me quiera hasta que tenga que quererme y si me quiere y se lo calla porque tiene miedo, que tenga todo el miedo que necesite, los sentimientos, no se tienen por gusto, si no por necesidad. Y si necesita tener miedo, algo bueno sacará de ahí. Yo necesito quererla y la quiero. Y si me quiere sin miedo, mejor, y si no me quiere, también mejor. Cada puerta abierta son cien puertas cerradas y cada puerta cerrada son cien puertas más abiertas por cada puerta. El mundo es inmenso, aterrador y horrible. Sí, es cierto, horrible, despreciable, si quieres llámalo injusto. Pero ella un día me dijo: Lo que tenga que ser será. Y estaba llorando de felicidad.

¿Qué mal puede haber a la vuelta de la esquina, para que necesites no ser feliz?

Sea lo que sea, era lo que tenía que ser, era inevitable y no cabía otra posibilidad y si había otra posibilidad no se dio. Y ahora, tienes cien puertas cerradas y cien puertas más abiertas por cada puerta cerrada. Diez mil puertas abiertas no están nada mal.

Así que... sí estás mal, recuerda, que estas así porque lo necesitas. Y eso es bueno.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Ella

Ella es la chica más especial de todos los tiempos. La única, la inimaginable, la inigualable, la perfección, sencillamente la mejor, nunca, jamás, en la historia de todo el universo conocido conoceré a una chica mejor que ella. ¡Nunca! Lo siento por todas aquellas que creen que son especiales, podéis ser muy especiales, geniales, increíbles, fabulosas, pero nunca lo seréis tanto como ella.

¿Cómo no amarla? ¿Cómo no desearla? ¿Cómo no querer morir por ella? ¿Y cómo no vivir y ser feliz, sabiendo que ella existe y que a menudo, sonríe?

Ha pasado por mi cama, al menos de momento una única vez. No fue perfecto, pero para mí siempre será el mejor (aunque los tenga mejores) porque fue con ella.

Guardo en un cajón una foto suya y varios regalos, cuando estoy triste la miro y me siento algo mejor porque ella existe, y no quiero ni necesito que me quiera, me basta con saber que existe, que esta bien, nunca hemos sido pareja, ni lo seremos, por mucho que la ame, porque ella es como un amor platónico. La chica perfecta. Y por nada del mundo permitiría que la imagen que tengo de ella se rompiera, por eso no podría salir con ella y ella me quiere muchísimo como amigo.

Otro día seguiré hablando de ella, cuando lo necesite, porque a veces me siento mal y pensar en ella me hace sentir mejor. Feliz. Si le pasara algo me moriría.

Cuando me siento solo, o al final del camino, cuando noto que ya no hay vuelta atrás, que todo esta mal, cuando observo el mundo y sus catástrofes, y a las personas y sus defectos, y todo lo horrible que hay cuando miro mi propio sufrimiento, y en todas esas veces que en mi garganta siento que me atraganto en mierda y quiero morirme. Cuando esos duros y crueles momentos llegan, no se como lo hace, pero siempre ¡Siempre! aparece cuando quiero morirme; ella me ofrece su mano, yo la beso y su existencia me hace seguir.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Yo también he sido el Doctor

El Doctor Who es una serie que me encanta, tanto que en menos de dos semanas me he visto dos temporadas y unos ocho capítulos y antes de acostarme esta noche serán dos temporadas y nueve capítulos, y eso solo de la serie actual, de la anterior, la primera, la de 1963 me he visto ya tres capítulos. Y los que me quedan... La primera vez que la vi pensé: Todo esto es increíble y también dudaba entre si lo que estaba viendo era una genialidad brillante o una gran estupidez absurda.

Os la recomiendo, porque, parece que no... pero es sobretodo impactante y tremendamente realista. ¿Realista? Preguntareis los que la conozcáis, sí, así es: realista.

Es cierto alienígenas y ciencia ficción y viajes en el tiempo y un espacio inmenso dentro de un espacio muy pequeño y todo eso, pero lo que cuenta es el mensaje, el otro día soñé que era El Doctor. Tal vez viaje en el tiempo y cuente lo que soñé pero lo mejor está en que me sentí como él cuando amanecí, fue una extraña comparación la que tuvo lugar en mi mente...

Definitivamente tengo que viajar atrás en el tiempo, recomendaros que veáis la serie para que entendáis porque yo también he sido el Doctor Who. Mi cabina, la TARDIS, es mi habitación, mi mente es el corazón de la TARDIS, y yo era el doctor. Al igual que el Doctor soy el último de mi especie, y me siento solo a menudo y viajo a todos los mundos increíblemente diferentes y distintos, que son, en el fondo: iguales. Así como lo es en la realidad cada una de las personas con las que me cruzo cuando salgo de la TARDIS y en la TARDIS he viajado con muchas compañeras, están Rose, Marta, Susan... Aunque en mi vida tenían otros nombres. Todas ellas diferentes e incluso yo mismo cada vez que me sentía morir era un Doctor diferente, como en la serie. He visto al igual que él lo peor y lo mejor de la raza humana, me he enfrentado a parásitos y visto amaneceres increíbles y he tenido que resolver todos mis problemas con ingenio y al igual que él, echo de menos a la última viajera que tuve en la TARDIS y sé que la siguiente no podrá sustituirla y ni siquiera intento que la sustituya, sencillamente necesito una compañera porque al final del día, después de cada viaje, lo que todos necesitamos es una mano, una mano a la que estrechar, y saber que puedes confiar en esa persona.

sábado, 10 de diciembre de 2011

Pero vamos a ver...

¿¡Que clase de imbécil soy!? Enamorándome tanto, todos los días, de chicas que ni conozco, ni existen, ni conoceré, ni nada de nada... Y me dicen algunos: tío, tu follas mucho....

¿Mucho? como mucho con 30 o 40 o 50 mujeres... yo que sé... pongamos 20 redondeando hacia abajo para los envidiosos que lo hayan hecho menos que yo y no quieran sentirse mal... pero es que es irrelevante el número, da igual que fueran 2 o 327. Yo no quería acostarme con 2 o con 327, yo quería a una única chica perfecta y estupenda, para siempre, sin más vuelta de hoja... y aunque hubiesen sido 500 mujeres con las que hubiera acabado en la cama serían pocas. Porque me he enamorado de, al menos, 1633 mujeres y tampoco estoy diciendo que quiera sexo con 1633 mujeres que oye, si 1633 mujeres se ofrecen a que me las folle, tendré que aceptar, por bondad social, no porque yo quiera... Pero aunque me hubiese follado a 20.000 millones de mujeres ¿Qué más da? Yo era un triste romántico enamorado de la idea del amor, que acabo siendo un cínico gracioso y ninfómano. Yo no quiero a 1633 mujeres. Yo solo quiero a una. Una para siempre. Pero no sé donde está. Así que mientras la busco, seguirán acumulándose números, historias. Y sonriamos a la vida porque algunas historias son preciosas...